La mezcla mexicana de petróleo crudo de exportación se ubicó este miércoles 5 de agosto en 69,7 dólares por barril, de acuerdo con la actualización diaria de Petróleos Mexicanos (Pemex). El dato funciona como referencia para el mercado y refleja el cierre de las cotizaciones utilizadas en las fórmulas aplicadas por región geográfica.
Pemex advierte que se trata de un estimado con fines exclusivamente informativos. Por ello, la cifra no equivale necesariamente al ingreso final de la empresa: pueden influir las condiciones contractuales, los costos de transporte, la calidad del crudo y los diferenciales aplicados a cada cargamento.

Una mezcla dominada por el crudo Maya
La composición de la producción mexicana explica la relevancia del precio de exportación. Según los indicadores citados por Pemex, alrededor del 54% corresponde a crudo pesado Maya, el 33% a ligero Istmo y cerca del 12% a superligero Olmeca. El Maya es el principal componente exportable y, aunque ofrece menor rendimiento para producir gasolinas y diésel, mantiene un papel central en el suministro energético nacional.
El Istmo resulta más favorable para obtener gasolinas y destilados intermedios, mientras que el Olmeca, por su carácter extraligero, se utiliza en la elaboración de lubricantes y petroquímicos. Esta diversidad significa que el valor de la mezcla no depende únicamente del precio internacional, sino también de la demanda específica de cada tipo de crudo y de la capacidad de refinación disponible.
Como referencia histórica, Pemex reportó una producción promedio de 1,705 millones de barriles diarios en 2020 y una participación de 98,8% en la producción nacional, frente al 1,2% de empresas privadas. Ese predominio amplifica el impacto que tienen las variaciones de la mezcla mexicana sobre las finanzas y la planeación energética del país.
