Miami-Dade inició el ciclo escolar con 215.078 alumnos en sus escuelas públicas tradicionales, 15.094 menos que los 230.172 registrados el año pasado. Las escuelas chárter también retrocedieron, de 86.913 a 85.473 estudiantes, su primera caída anual.

Según los datos del distrito al 13 de agosto, la matrícula de los planteles administrados directamente quedó 5.333 alumnos por debajo de lo previsto. El portavoz Elmo Lugo atribuyó la baja a la menor natalidad, cambios en los patrones migratorios y el alto costo de vida en el sur de Florida.
La reducción aumenta la presión financiera sobre el sistema, que recibe fondos estatales por cada estudiante matriculado. El distrito ya cerró nueve escuelas y evalúa nuevos cierres o fusiones; además, anunció campañas para atraer familias mediante programas especializados y trayectorias profesionales.
El conteo oficial de octubre definirá la financiación estatal. El año pasado, la matrícula tradicional subió hasta 234.224 alumnos en ese mes antes de volver a bajar en febrero. Mientras tanto, las escuelas privadas del condado mantienen un crecimiento, impulsado en parte por la ampliación de los vales estatales a todos los estudiantes desde 2023.
