Violencia en un conflicto interno
Un monje de 51 años fue arrestado en Chipre tras presuntamente apuñalar a dos personas en el Monasterio de Agios Neophytos, en Paphos, después de que le notificaran que debía abandonar su cargo. El episodio, ocurrido el 7 de agosto, revela hasta qué punto una decisión disciplinaria dentro de la comunidad derivó en una agresión grave.

Según la policía, el religioso se negó a devolver las llaves del monasterio, tomó un cortador de cajas y trató de atacar al abad. En el forcejeo hirió al trabajador de mantenimiento en la garganta y la mano, y luego alcanzó a un monje de 27 años que intervino para frenar la agresión. Ambos quedaron fuera de peligro, aunque el caso dejó expuesta la tensión interna en una de las instituciones monásticas más relevantes de la isla.
El detenido enfrenta cargos por intento de asesinato, lesiones graves, heridas y posesión ilegal de un arma ofensiva. El monasterio, con una comunidad de unos 15 monjes, es un centro religioso de alto valor histórico y turístico; por eso el incidente trasciende el plano policial y pone bajo escrutinio la gestión interna de una comunidad donde el control disciplinario terminó en violencia abierta.
