La bancada de Morena en el Congreso de Baja California cerró filas alrededor de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y rechazó que existan elementos para solicitar su licencia tras la difusión de grabaciones donde supuestamente conversa con autoridades de Estados Unidos.
El diputado Juan Manuel Molina García, tras revisar el contenido, aseguró que no se detectó entrega de información clasificada ni menciones a investigaciones en curso. Según el legislador, las comparaciones con el caso de la gobernadora de Chihuahua resultan inadecuadas porque las mesas de seguridad estatales incluyen a múltiples actores y no equivalen a reuniones del Gabinete Nacional.

Morena descarta cualquier respaldo a una eventual licencia. Molina García señaló que la bancada prioriza continuar con los proyectos pendientes de la administración y consideró que la oposición busca explotar la controversia para desgaste político. Respecto a la reunión con el exgobernador Jaime Bonilla, el diputado estimó que pudo haber sido grabada de forma intencional durante un intento de conciliación impulsado por liderazgos nacionales del partido.
El posicionamiento revela una estrategia de contención interna que protege la continuidad del gobierno estatal, aunque deja abierta la posibilidad de que la controversia persista si nuevos elementos emergen en el debate público.
