Figura clave
Miguel Mancera Aguayo, primer gobernador del Banco de México tras la autonomía constitucional de 1994, murió a los 93 años en la Ciudad de México. La noticia marca el cierre de una etapa institucional decisiva: su gestión combinó crisis financieras, reformas monetarias y la consolidación de una banca central con mayor independencia.

Olga Sánchez Cordero, Banxico y el IPAB confirmaron el fallecimiento y destacaron su aporte a la estabilidad económica y al fortalecimiento del sistema financiero. Más allá del cargo, su trayectoria en el ITAM, en la academia y en el propio banco central explica por qué su nombre quedó ligado a la arquitectura monetaria moderna del país.
Durante 16 años al frente de Banxico y después como primer gobernador autónomo, Mancera Aguayo encabezó decisiones que ayudaron a contener presiones inflacionarias y a ordenar la transición institucional del banco. Su legado no es solo histórico: fijó un estándar de continuidad técnica en una función pública donde la credibilidad pesa tanto como la política.
