Mujeres migrantes retornan con mayores riesgos de salud

Más de 259 mil 900 mujeres mexicanas de 65 años o más que migraron a Estados Unidos enfrentan mayores problemas de salud y precariedad económica al regresar al país, advirtió la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El diagnóstico fue presentado durante el seminario “Migración, género y trabajo”, con base en datos del Estudio Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México 2021.

Una vejez marcada por la desigualdad

El 43.9 por ciento de las adultas mayores migrantes reportó multimorbilidad, es decir, al menos dos enfermedades crónicas, frente al 40.3 por ciento de las mujeres de la misma edad que no migraron. Además, 29.9 por ciento presentaba dependencia funcional y necesitaba asistencia para realizar actividades cotidianas, por encima del 26.8 por ciento registrado entre las no migrantes. La brecha también supera la observada entre los hombres migrantes, cuyo nivel de dependencia fue de 19.4 por ciento.

Para los especialistas, estas cifras reflejan el costo acumulado de trayectorias laborales informales y prolongadas. Muchas mujeres llegaron jóvenes y en edad reproductiva, combinaron dos o tres empleos para sostener a sus familias y enviaron recursos durante años, pero sin garantizar acceso continuo a seguridad social, atención médica o ahorro. El retorno ocurre así en condiciones opuestas a las expectativas de bienestar asociadas con la migración.

La migración femenina, explicó la investigadora Erika Martínez López, responde cada vez más a pobreza, desempleo y la necesidad de sostener económicamente al hogar, no solo al acompañamiento de familiares. Al volver, muchas tienen pocos recursos, viven solas, padecen varias enfermedades y no cuentan con un negocio propio que les permita recuperar autonomía.

El desafío para México no se limita a recibirlas: exige políticas de retorno vinculadas con servicios de salud, cuidados, ingresos y vivienda. El 45.9 por ciento son viudas y 77.2 por ciento prefiere residir en zonas urbanas para mantenerse cerca de hijos y nietos, además de participar en tareas de cuidado. La UNAM subraya que la duración de la estancia, el tipo de empleo, el destino y la causa del retorno deben orientar respuestas diferenciadas, especialmente cuando la vuelta ocurre por enfermedad o necesidad de asistencia.

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