Multa a la FMF expone fallas en datos biométricos

La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno impuso una multa de 42 millones 849 mil 95 pesos a la Federación Mexicana de Futbol por dos infracciones claras en el tratamiento de datos personales dentro del sistema Fan ID. La primera consiste en no informar de manera adecuada que las fotografías faciales constituyen datos biométricos sensibles. La segunda radica en la ausencia de un consentimiento expreso y por escrito de los aficionados, ya que el mecanismo se limitó a marcar una casilla en un sitio web sin verificación adicional de identidad.

Estas omisiones violaron los principios de licitud y responsabilidad establecidos en la legislación mexicana de protección de datos. El Fan ID, implementado como herramienta de seguridad en los estadios de la Liga MX, exige la captura de imágenes faciales para identificar a los asistentes, pero el aviso de privacidad omitió señalar el carácter sensible de esa información y las consecuencias de su tratamiento.

Consentimiento digital sin verificación real

El proceso de registro del Fan ID revela una práctica común en el sector deportivo: priorizar la rapidez de adopción por encima de los requisitos legales de consentimiento. Al no emplear mecanismos de autenticación robustos, como firma electrónica o verificación en dos pasos, la FMF dejó abierta la posibilidad de que terceros completaran el registro sin que el titular real de los datos otorgara su aprobación. Esta deficiencia técnica no solo incumple la norma, sino que expone a millones de aficionados a un tratamiento de información biométrica sin control efectivo.

La sanción también considera la capacidad económica de la federación, determinada a partir de su declaración anual de impuestos de 2024. Este criterio busca que la multa tenga un efecto disuasorio proporcional, evitando que organizaciones con altos ingresos perciban las penalizaciones como un simple costo operativo.

Precedente para otras ligas latinoamericanas

El caso establece un precedente que trasciende el fútbol mexicano. Otras federaciones y ligas en la región que han adoptado sistemas similares de identificación biométrica enfrentan ahora mayor escrutinio regulatorio. Si la resolución de la Secretaría se mantiene tras posibles impugnaciones, es probable que los organismos deportivos revisen sus avisos de privacidad y refuercen los flujos de consentimiento antes de que las autoridades actúen de oficio.

Una de las implicaciones menos visibles es el impacto en la relación entre clubes y aficionados. Cuando los datos faciales se recaban sin transparencia clara, se erosiona la confianza en las instituciones que gestionan el espectáculo. Aficionados que antes veían el Fan ID como una medida de seguridad ahora pueden percibirlo como un mecanismo de vigilancia sin control, lo que podría reducir la disposición a compartir información en futuras iniciativas tecnológicas de los clubes.

Perspectiva de la federación frente a la autoridad

La FMF tiene derecho a impugnar la resolución. Desde su punto de vista, el sistema Fan ID responde a exigencias de seguridad derivadas de incidentes previos de violencia en estadios, y el marcado de casilla podría considerarse suficiente en contextos de alto volumen de registros. Sin embargo, la Secretaría sostiene que la falta de medidas adicionales para verificar la identidad del titular invalida ese argumento y refuerza la necesidad de consentimiento expreso en datos sensibles.

Los clubes de la Liga MX, aunque no fueron sancionados directamente, también enfrentan riesgos indirectos. Si la federación traslada parte de los costos o modifica los protocolos de acceso, los equipos podrían ver afectada la experiencia de los aficionados en los estadios y, en consecuencia, la venta de boletos y patrocinios vinculados a la asistencia presencial.

Riesgos de escalada regulatoria

El uso de datos biométricos en eventos masivos plantea riesgos adicionales que van más allá de la multa actual. Una filtración o uso indebido posterior de las imágenes faciales podría generar demandas colectivas y daños reputacionales difíciles de cuantificar. Además, la resolución de la Secretaría podría inspirar acciones similares de otras dependencias estatales o incluso de organismos internacionales que supervisan el tratamiento de datos en el deporte.

De cara al futuro, las organizaciones deportivas mexicanas deberán invertir en sistemas de consentimiento más sofisticados y en auditorías periódicas de sus bases de datos biométricas. Quienes no lo hagan corren el riesgo de enfrentar sanciones acumulativas y pérdida de legitimidad ante una audiencia cada vez más consciente de sus derechos sobre la información personal.

Artículos relacionados

Últimos artículos