México captó 41.000 millones de dólares en inversión extranjera directa durante 2025 y se ubicó en el décimo puesto global, según el Informe Mundial sobre Inversiones 2026 de la UNCTAD. Estados Unidos lideró la lista con 277.000 millones, seguido de Singapur, Hong Kong y China. El flujo mundial total creció 6 % hasta 1,6 billones de dólares.
El ascenso mexicano se explica por la acumulación de proyectos anteriores vinculados al nearshoring. Sin embargo, los anuncios de nuevas inversiones en el país cayeron de 44.000 a 24.000 millones de dólares, una reducción de casi la mitad que revela mayor cautela de las empresas ante la incertidumbre comercial con Estados Unidos.

Señal de desaceleración
En América Latina el valor de los proyectos nuevos disminuyó un tercio. México, pese a seguir siendo el principal receptor de IED manufacturera orientada al nearshoring, muestra ya los primeros efectos de esa contención. El Plan México busca contrarrestar esta tendencia mediante mayor integración de proveedores locales y refuerzo de las cadenas de valor regionales, aunque su impacto real dependerá de la evolución de la política comercial estadounidense.
La brecha entre la posición alcanzada y la caída de los anuncios futuros indica que el ranking de 2025 refleja flujos pasados más que expectativas de expansión sostenida. Los inversores están reevaluando compromisos ante posibles cambios arancelarios, lo que podría limitar el crecimiento de la IED productiva en los próximos años si no se resuelve la incertidumbre.
