México cuenta con uno de los sistemas de pensiones más sólidos del planeta, según David Razu, director general de Afore XXI Banorte. Durante el Seminario Internacional de Pensiones FIAP-WPA 2026, el directivo señaló que América Latina observa al país como referencia gracias a la reforma de 2020 y al modelo mixto instaurado desde 2018, que combina capitalización individual con la Pensión Universal para Adultos Mayores y el Fondo de Pensiones para el Bienestar.
Estas herramientas permiten que trabajadores de menores ingresos alcancen tasas de reemplazo superiores al 90 por ciento, mientras el sistema de ahorro individual crece de manera sostenida para cubrir vejez y viudez.
![]()
El principal desafío identificado por Razu radica en elevar la densidad de cotizaciones. Aunque el aumento del salario mínimo y la eliminación del outsourcing han impulsado la formalidad, se requiere que más trabajadores mantengan aportaciones continuas, tanto en el sector asalariado como en el independiente. Las Afores deben demostrar su valor a través de pensiones concretas y no solo con comunicación, para atraer a quienes laboran por cuenta propia.
La regulación actual se considera adecuada y ha permitido rendimientos reales del 5 por ciento a 30 años. Una evolución futura podría vincular los límites de inversión a las capacidades de cada administradora, siempre que el regulador certifique la gestión de riesgos. Este enfoque mixto y disciplinado sitúa a México como referente regional, siempre que la densidad de cotizaciones siga aumentando para consolidar mejores pensiones.
