México sube al top 10 de receptores de IED

México captó 41 mil millones de dólares en inversión extranjera directa durante 2025, una cifra que le permitió ascender del undécimo al décimo lugar entre los principales destinos mundiales de capital foráneo, según el World Investment Report 2026 de la UNCTAD. El incremento frente a los 38 mil millones registrados el año anterior confirma la continuidad de su atractivo dentro de las cadenas de suministro norteamericanas, aunque el organismo multilateral advierte que el nearshoring aún no se traduce en un flujo sostenido de nuevos proyectos productivos.

Posición en el ranking global

El informe ubica a Estados Unidos en primer lugar con 277 mil millones de dólares, seguido de Singapur con 151 mil millones, Hong Kong con 116 mil millones y China con 105 mil millones. Brasil aparece sexto con 77 mil millones, mientras que México supera a economías como India, Australia y Arabia Saudita. En América Latina, el país se mantiene como segundo receptor, solo detrás de Brasil, lo que refleja la estabilidad de su integración productiva regional pese a la desaceleración observada en otras economías emergentes.

Caída en proyectos greenfield

El dato agregado de IED oculta un comportamiento más matizado. Los anuncios de nuevas plantas o ampliaciones de capacidad productiva, conocidos como proyectos greenfield, descendieron de aproximadamente 44 mil millones a 24 mil millones de dólares. La UNCTAD interpreta esta reducción como evidencia de que varias empresas optaron por posponer decisiones de inversión ante la incertidumbre comercial e industrial en América del Norte. En consecuencia, una porción importante del capital ingresado correspondió a reinversión de utilidades y expansiones de operaciones ya existentes, en lugar de la instalación de nuevas instalaciones.

Condiciones para aprovechar el nearshoring

El organismo multilateral señala que la proximidad geográfica a Estados Unidos y la existencia del T-MEC no resultan suficientes para materializar el potencial del nearshoring. Entre los requisitos pendientes figuran el fortalecimiento de proveedores locales, la mejora del capital humano y la ampliación de infraestructura energética y de transporte. Sin avances en estos ámbitos, las decisiones de inversión tienden a mantenerse en espera, lo que explica la brecha entre los flujos financieros reportados y la creación de nuevas capacidades productivas.

Contexto de la IED mundial

A nivel global, la IED creció 6 por ciento en 2025 y alcanzó 1.6 billones de dólares tras dos años de contracción. El repunte resultó desigual: los flujos hacia economías desarrolladas aumentaron 11 por ciento, mientras que en las economías en desarrollo el crecimiento se limitó a 2 por ciento. El impulso provino principalmente de megaproyectos en centros de datos vinculados a inteligencia artificial, semiconductores, petróleo y gas, en tanto que sectores manufactureros intensivos en cadenas globales de valor y energías renovables mostraron menor dinamismo.

Riesgos para 2026

La UNCTAD advierte que el panorama para 2026 seguirá condicionado por tensiones geopolíticas, conflictos armados, mayor costo del financiamiento y volatilidad en la política comercial. En ese escenario, México conserva una posición relativamente favorable gracias a su integración con América del Norte, pero el desafío principal consiste en traducir esa ventaja estructural en proyectos de inversión productiva de mayor escala y no únicamente en reinversiones de empresas ya instaladas.

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