Las micro y pequeñas empresas de El Salvador concentran el 70% del empleo nacional y el 68.8% de ellas contrata personal de su propio territorio o zonas cercanas. Esta dinámica de proximidad se refuerza en el sector servicios, donde alcanza el 76.2%, y llega al 88.1% entre las firmas formales.
La reforma a la Ley MYPE introduce tres categorías —subsistencia, acumulación y expansión— que reconocen diferencias reales de capacidad. Esta distinción permite diseñar apoyos específicos en lugar de aplicar políticas uniformes a negocios con necesidades distintas.

Las Mesas Técnicas Representativas Locales deben medir primero cuántos puestos de trabajo cercanos se crean y sostienen, en qué sectores y con qué margen de expansión. Para las empresas de expansión, el foco recae en eliminar barreras de mercado y agilizar trámites. Para el estrato de subsistencia, la prioridad es estabilizar ingresos y conectar con la economía municipal antes de esperar multiplicación de empleos.
El rol de las mujeres
Las mujeres lideran el 60% de las microempresas y generan el 54.2% del empleo MYPE, empleando además a un 65.5% de mujeres. Sin embargo, el 88% de estas unidades se concentra en subsistencia o acumulación simple, lo que sitúa una parte importante del empleo de proximidad sobre su eslabón más vulnerable. Orientar compras municipales hacia proveedores locales MYPE puede amplificar ese empleo con bajo costo adicional.
