El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, elogió las nuevas sanciones de Estados Unidos contra Irán y respaldó el aumento de la presión económica sobre Teherán. En un mensaje al secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Washington impone “un alto precio” a la “cruel dictadura” iraní y a quienes apoyan su agresión.

Las medidas alcanzan cinco sectores que el Tesoro estadounidense considera esenciales para que Irán sostenga su economía y eluda restricciones: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo. Bessent anunció además sanciones contra más de 60 entidades, individuos y embarcaciones acusados de facilitar el acceso iraní a tecnología vinculada con sus programas nuclear y de misiles.
El secretario del Tesoro dijo que Estados Unidos buscará cortar “cada salvavidas económico” del régimen iraní y advirtió que cualquier entidad que mantenga relaciones económicas con Teherán puede quedar expuesta a sanciones estadounidenses. Consultado por bancos chinos involucrados en ventas de petróleo iraní, sostuvo que “nadie está fuera del alcance” de esas medidas.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, cuestionó la ofensiva y aseguró que Estados Unidos no tiene capacidad para restringir los vínculos de Irán con otros países. También afirmó que sus socios comerciales continuarán defendiendo sus propios intereses pese al endurecimiento de las sanciones.
