En la LXVIII Cumbre del Mercosur celebrada en Asunción, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa planteó eliminar barreras arancelarias y no arancelarias entre el Mercosur y la Comunidad Andina. La iniciativa busca actualizar el Acuerdo de Complementación Económica N.º 59 para simplificar procedimientos y dinamizar el comercio intrarregional en un contexto de cambios globales.

Noboa argumentó que altos costos logísticos, diferencias regulatorias y requisitos sanitarios encarecen las exportaciones y reducen la competitividad sudamericana. Modernizar el ACE 59 permitiría ampliar el acceso a mercados y fortalecer cadenas de valor, especialmente para productos ecuatorianos como banano, cacao y atún, cuyas ventas regionales superan los 8.400 millones de dólares.
Cooperación en seguridad como complemento
El mandatario vinculó la integración comercial con la necesidad de coordinar esfuerzos contra el crimen organizado transnacional. Esta visión reconoce que las fronteras permeables facilitan el narcotráfico y el tráfico de armas, por lo que la apertura económica debe ir acompañada de mecanismos conjuntos de control.
La propuesta llega en un momento en que ambos bloques evalúan nuevas negociaciones extrarregionales. Si se concreta, podría convertir a Ecuador en un puente efectivo entre la CAN y el Mercosur, elevando su rol como Estado Asociado y ofreciendo un modelo de integración más pragmático frente a las tensiones comerciales globales.
