Oro desciende por repunte del crudo y expectativa de la Fed

El oro registró una caída el martes en un contexto de mayores precios del petróleo impulsados por tensiones en Oriente Medio, mientras los mercados aguardaban las minutas de la reunión de junio de la Reserva Federal para evaluar el rumbo de la política monetaria.

Presión inmediata sobre los metales preciosos

El oro al contado bajó 0.6% hasta los 4,138.39 dólares por onza, y los futuros estadounidenses con entrega en agosto perdieron 0.5% para situarse en 4,148.5 dólares. Esta reacción se produjo después de que dos petroleros fueran atacados en el Estrecho de Ormuz y de que Irán declarara que no habrá más conversaciones de paz si el presidente Donald Trump mantiene la amenaza de reanudar el conflicto. Los precios del crudo subieron de inmediato, lo que reforzó la percepción de que la inflación podría mantenerse elevada por más tiempo.

Expectativas de tasas y datos recientes

El lunes el oro había alcanzado un máximo de dos semanas tras datos de empleo estadounidenses más débiles de lo previsto, que redujeron temporalmente las probabilidades de un alza de tasas en el corto plazo. Sin embargo, los operadores siguen asignando una probabilidad del 60% a un incremento de tasas en septiembre según la herramienta FedWatch de CME. Peter Grant, de Zaner Metals, señaló que la idea de que la Fed mantendrá tasas altas por más tiempo para controlar la inflación está ganando terreno entre los inversores.

Reacción en cadena en otros metales

La plata al contado cayó 2.6% hasta 60.46 dólares por onza, mientras que el platino avanzó 0.5% a 1,639.18 dólares y el paladio subió 0.1% a 1,271.33 dólares. El aluminio, por su parte, mostró un comportamiento distinto: el contrato a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres ganó 0.8% hasta 3,140 dólares por tonelada, impulsado por temores de escasez derivados de las mismas tensiones en Oriente Medio y por la continua reducción de existencias visibles.

Contexto histórico y riesgos estructurales

En junio el aluminio había registrado su mayor descenso mensual desde la crisis de 2008, cuando las expectativas de paz entre Washington y Teherán generaron optimismo sobre el restablecimiento de suministros a través de Ormuz. Ahora el mercado evalúa el riesgo opuesto: una interrupción prolongada del flujo de crudo que podría encarecer los costos energéticos y afectar la producción industrial. Alastair Munro, de Marex, advirtió que el aluminio muestra señales de sobreventa a corto plazo, aunque el volumen de negociación permanece por debajo del promedio y el interés especulativo es moderado.

Implicaciones para la política monetaria y la oferta

El lingote de oro pierde atractivo cuando las tasas de interés se mantienen elevadas por preocupaciones inflacionarias, ya que no genera rendimiento. Analistas estiman que la oferta mundial de aluminio registrará un déficit este año, un factor estructural que podría sostener precios incluso si las tensiones geopolíticas se moderan. La publicación de las minutas de la Fed ofrecerá nuevas pistas sobre si el banco central priorizará el control de precios o responderá a la desaceleración del empleo, definiendo así la trayectoria de los activos sin rendimiento en los próximos meses.

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