La petrolera argentina Pampa Energía accedió al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones para desarrollar una planta de fertilizantes en Bahía Blanca por 2.700 millones de dólares. El proyecto, impulsado por su subsidiaria Fértil Pampa, busca transformar gas de Vaca Muerta en urea granulada y posicionarse como la mayor instalación de este tipo en América Latina.

El anuncio del ministro Luis Caputo destaca la creación de más de 3.500 empleos durante la construcción y unos 300 puestos permanentes una vez operativa. La planta, que demandará 41 meses de obras en un predio de 80 hectáreas, incluirá unidades de amoníaco, dos líneas de urea, una desalinizadora y terminal portuaria. Su puesta en marcha generará un impacto anual superior a 800 millones de dólares en divisas por sustitución de importaciones y exportaciones.
El principal destino será Brasil, que importa entre siete y ocho millones de toneladas de urea al año. Al integrar la cadena de valor del gas no convencional, el proyecto reduce la dependencia externa de fertilizantes y añade un flujo estable de ingresos para Argentina en un contexto de alta volatilidad de commodities. La decisión final de inversión aprobada por el directorio de Pampa Energía el 20 de julio confirma la viabilidad técnica y financiera del complejo.
