Panamá ha iniciado un proceso estructurado para fortalecer sus capacidades institucionales en torno al Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, que busca garantizar agua potable, saneamiento y gestión sostenible de los recursos hídricos para 2030. El taller organizado en el marco de la Iniciativa de Desarrollo de Capacidades del ODS 6 reúne a ministerios, organismos internacionales y representantes del sector privado con el fin de identificar brechas y definir líneas de acción concretas.
El diagnóstico actual revela pérdidas diarias de entre 120 y 130 millones de galones de agua atribuibles al deterioro de la infraestructura y a la ausencia de mantenimiento sistemático, según datos de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa. Al mismo tiempo, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura señala que el problema central no radica en la disponibilidad del recurso, sino en la calidad de su administración gubernamental. Miles de familias siguen dependiendo de camiones cisterna, pozos improvisados o fuentes naturales para cubrir sus necesidades básicas.
Contexto institucional y cooperación internacional
El taller forma parte de la tercera fase de implementación de la iniciativa impulsada por ONU-Agua, mecanismo que coordina la acción de las Naciones Unidas en materia de agua dulce y saneamiento. Panamá figura entre los países piloto seleccionados para este ejercicio, que busca traducir los compromisos globales en planes nacionales con respaldo político y apropiación local. La etapa previa ya permitió mapear actores clave y prioridades sectoriales; ahora se busca consolidar una visión compartida que integre datos, financiamiento, participación comunitaria, adaptación climática, tecnología y salud ambiental.

Giuseppe Loprete, coordinador residente ad interim de las Naciones Unidas en Panamá, subrayó que el agua atraviesa fronteras institucionales y que su gestión requiere coordinación entre ministerios, niveles nacional y local, y dimensiones ambientales, sanitarias, económicas y sociales. Esta observación refleja un principio fundamental de la Agenda 2030: los objetivos interrelacionados solo se alcanzan mediante respuestas integradas.
Posiciones de las autoridades nacionales
El viceministro de Ambiente, Oscar Vallarino, enfatizó que el fortalecimiento de capacidades ha dejado de ser opcional y se ha convertido en una necesidad impostergable. Destacó la urgencia de contar con instituciones más sólidas, herramientas de planificación mejoradas, información más robusta para la toma de decisiones y mayor articulación entre todos los actores involucrados. Por su parte, el viceministro de Salud, Manuel Zambrano Chang, señaló que el objetivo es alinear los esfuerzos del sistema de las Naciones Unidas y sus socios para acelerar el cumplimiento de las metas de 2030, respondiendo a las demandas específicas del país.
Desafíos estructurales y perspectivas
La dependencia de fuentes no reguladas y la fragmentación de responsabilidades entre entidades públicas generan ineficiencias que afectan especialmente a comunidades rurales y periurbanas. El proceso impulsado por el ODS 6 busca superar esta fragmentación mediante una hoja de ruta que priorice la seguridad hídrica, el acceso equitativo y la protección de ecosistemas frente a presiones climáticas. La participación de múltiples sectores en el taller representa un primer paso hacia una planificación más integrada, aunque su éxito dependerá de la continuidad de los acuerdos y de la asignación de recursos suficientes en los próximos ejercicios presupuestarios.
El taller abordará seis ejes estratégicos: datos e información, financiamiento y cooperación internacional, inclusión y participación comunitaria, agua saneamiento e higiene, adaptación al cambio climático y resiliencia, tecnología e innovación, y salud y ambiente. Cada uno de estos componentes requiere indicadores medibles y mecanismos de seguimiento que permitan evaluar avances reales hacia las metas de 2030. La experiencia de otros países piloto sugiere que los resultados más sólidos surgen cuando existe continuidad entre los diagnósticos iniciales y las decisiones presupuestarias posteriores.
Panamá cuenta con recursos hídricos abundantes, pero la brecha entre disponibilidad y acceso efectivo sigue siendo significativa. El taller representa una oportunidad para traducir ese potencial en resultados concretos, siempre que las instituciones involucradas mantengan el compromiso de coordinación y transparencia que el propio ODS 6 exige.
