Desde la entrada en vigor de la Ley 543 del 7 de julio de 2026, los supermercados y comercios de Panamá deben señalar de forma visible y diferenciada los productos alimenticios originales, los sucedáneos y las imitaciones. La norma, publicada en la Gaceta Oficial, busca que el comprador identifique con claridad qué está adquiriendo y cuál es su origen real.
La medida responde directamente a la proliferación de alimentos que, por su presentación, pueden confundirse con productos tradicionales. Fabricantes, importadores y establecimientos comerciales quedan obligados a cumplir con avisos específicos que indiquen la categoría del artículo antes de la compra.
Qué exige la norma en los anaqueles
Los comercios deben colocar letreros que indiquen expresamente “producto sucedáneo” o “imitación”, junto al nombre del alimento, el país de origen y la condición de nacional o importado. Estos avisos deben respetar tamaños mínimos, colores definidos y ubicaciones estratégicas en góndolas y refrigeradores para que la información sea visible sin necesidad de manipular el producto.
Además, queda prohibido exhibir sucedáneos mezclados con los originales de la misma categoría cuando esa disposición pueda generar confusión. La regla busca que el recorrido habitual por los pasillos permita una distinción inmediata.

Definición legal y ejemplos frecuentes
La ley considera sucedáneo todo alimento elaborado para sustituir a otro de origen natural o tradicional, imitando parcialmente sus características o uso, aunque su composición nutricional difiera. Ejemplos comunes incluyen preparados que reemplazan parcialmente el queso de leche, margarinas con grasas vegetales en lugar de mantequilla, bebidas que imitan la leche y productos procesados con mezclas de ingredientes distintas a las fórmulas tradicionales.
Estos artículos no están prohibidos ni resultan necesariamente dañinos. Su perfil nutricional varía según la formulación: algunos aportan más sodio, azúcares o grasas, mientras otros sirven como alternativas para personas con restricciones alimentarias específicas. La norma no juzga su calidad, sino que exige información clara para que el consumidor decida con conocimiento.
Reglas para productos importados y cárnicos
Los alimentos importados deben conservar información que identifique su procedencia y evitar cualquier indicio que pueda inducir a error sobre su naturaleza. En el caso de carnes congeladas, se prohíbe descongelarlas o trocearlas para presentarlas como carne fresca nacional. Esta disposición cierra una práctica que antes dificultaba distinguir el origen real del producto.
Campañas de educación y período de adaptación
La ley obliga a realizar al menos dos campañas nacionales anuales de educación y divulgación para explicar las diferencias entre productos originales, sucedáneos e imitaciones. Estas acciones buscan fortalecer la educación alimentaria y promover decisiones de compra informadas.
Los establecimientos contarán con un año de plazo para adaptar su rotulación, señalización y sistemas de exhibición. Durante este período, las autoridades realizarán verificaciones progresivas antes de aplicar sanciones.
Fiscalización y consecuencias del incumplimiento
La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) será responsable de supervisar el cumplimiento mediante inspecciones. Las multas oscilan entre 1.000 y 5.000 dólares para primeras infracciones y entre 5.001 y 25.000 dólares en casos de reincidencia. Las faltas se considerarán fraude alimentario y podrán tramitarse conforme a la legislación vigente.
Contexto regional y efectos esperados
Panamá se suma así a un grupo de países que han reforzado las normas de etiquetado para aumentar la transparencia en el mercado. La medida puede modificar la forma en que fabricantes e importadores presentan sus productos, obligándolos a destacar con mayor precisión las diferencias nutricionales y de origen. Para el consumidor, el cambio representa una herramienta práctica que reduce la posibilidad de error al momento de elegir entre alternativas que, hasta ahora, compartían espacio sin distinción clara.
