El Gobierno neerlandés ha presentado una serie de medidas para abordar el aumento de comportamientos agresivos a bordo de aviones. El ministro de Infraestructura, Vincent Karremans, envió una carta al Parlamento el pasado viernes en la que propone permitir que las aerolíneas europeas impongan multas civiles y compartan listas de pasajeros vetados por incidentes graves.
Incremento sostenido de incidentes en los últimos años
Las estadísticas oficiales reflejan un deterioro claro de la situación. En territorio neerlandés se producen actualmente entre dos y tres incidentes diarios. Entre 2022 y 2024, KLM registró un aumento del 52 % en pasajeros conflictivos, mientras que Transavia experimentó un crecimiento del 168 %. Los procedimientos penales vinculados a estos casos crecieron un 110 % en el mismo periodo. El Ejecutivo considera inaceptable esta tendencia y la atribuye principalmente al consumo excesivo de alcohol, aunque también incluye el incumplimiento de instrucciones de la tripulación, amenazas e incluso agresiones físicas.
La propuesta busca reforzar el efecto disuasorio mediante sanciones civiles adicionales a las ya existentes vías penales. Las compañías podrían aplicar multas económicas por conductas que perturben la seguridad o el orden a bordo, sin necesidad de esperar a un fallo judicial.

Intercambio de listas dentro de la Unión Europea
Una de las iniciativas más relevantes consiste en ampliar el intercambio de información entre aerolíneas sobre pasajeros sancionados con prohibiciones temporales de vuelo. Actualmente KLM y Transavia comparten estos datos dentro del mismo grupo empresarial, pero el Gobierno neerlandés pretende extender el sistema al conjunto de la Unión Europea. Para ello será necesario diseñar un mecanismo que respete el Reglamento General de Protección de Datos.
El ministro Karremans ya planteó esta idea durante el último Consejo de Transportes de la UE y obtuvo el respaldo de Hungría, Estonia, Polonia, Francia, Bélgica y Rumanía. Además, solicitará formalmente a la Comisión Europea una confirmación escrita de que el RGPD no impide compartir estas listas con fines de seguridad aérea.
Medidas complementarias en aeropuertos y formación
El plan de dos años contempla también una revisión de la política de venta y consumo de alcohol en aeropuertos y aeronaves. Se prevé reforzar la formación del personal en técnicas de desescalada, mejorar la información dirigida a los pasajeros sobre las normas de comportamiento y facilitar la presentación de denuncias mediante procedimientos digitales impulsados por la Gendarmería y la Fiscalía.
Estas acciones buscan actuar en varios frentes simultáneamente. Mientras las multas y las listas negras actúan como elemento disuasorio posterior al incidente, las medidas preventivas intentan reducir la probabilidad de que se produzcan comportamientos problemáticos desde el origen.
Perspectivas y calendario de aplicación
El Ejecutivo neerlandés confía en que el conjunto de medidas permita invertir la tendencia actual. El objetivo declarado es que a partir de 2027 comience a registrarse una reducción sostenida del número de incidentes. La colaboración con la Comisión Europea y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) será determinante para que el intercambio de información pueda materializarse en un marco jurídico sólido y compatible con la normativa comunitaria de protección de datos.
El desarrollo de este plan dependerá tanto de la respuesta de las instituciones europeas como de la voluntad de otros Estados miembros de sumarse al sistema de intercambio de listas. Los próximos meses serán clave para determinar si la iniciativa neerlandesa logra convertirse en un modelo aplicable a toda la aviación comunitaria.
