Los nuevos pedidos de bienes de capital básicos manufacturados en Estados Unidos registraron un incremento notable durante junio, al tiempo que los envíos alcanzaron su mayor ritmo en cuatro años y medio. Este comportamiento refleja el mayor gasto empresarial en infraestructura tecnológica vinculada a la inteligencia artificial, lo que apunta a un ritmo de expansión económica sostenido durante el segundo trimestre del año.
El informe difundido por el Departamento de Comercio el lunes incorporó revisiones al alza de las cifras de mayo. El avance se atribuye principalmente a la demanda de ordenadores, productos electrónicos y equipos eléctricos, un fenómeno que contrarresta parcialmente los efectos de la guerra en Oriente Medio y los aranceles vigentes sobre importaciones.
Expansión de pedidos no relacionados con defensa
Los pedidos de bienes de capital excluyendo defensa y aeronaves, indicador seguido de cerca como proxy del gasto empresarial, aumentaron 0,9 por ciento en junio tras el repunte revisado de 1,9 por ciento registrado en mayo. Los analistas consultados por Reuters anticipaban un avance de 0,8 por ciento. En términos interanuales, estos pedidos subieron 9,3 por ciento.
Los pedidos de ordenadores y productos electrónicos crecieron 3,1 por ciento, mientras que los de equipos eléctricos y electrodomésticos avanzaron 0,9 por ciento. Los metales primarios mostraron un alza de 1,1 por ciento, aunque las reservas de productos metálicos fabricados descendieron 0,5 por ciento. Los pedidos de maquinaria registraron una leve contracción de 0,1 por ciento.

Envíos impulsan cálculo del PIB
Los envíos de bienes de capital esenciales, que se incorporan directamente al componente de gasto en equipo del producto interior bruto, se elevaron 1,9 por ciento en junio, el mayor incremento desde diciembre de 2021. Este salto fue liderado por ordenadores, productos electrónicos y maquinaria, con contribuciones adicionales de equipos eléctricos y metales primarios.
Los pedidos totales de bienes de capital no vinculados a defensa crecieron 1,2 por ciento y sus envíos 1,5 por ciento. Estos datos sugieren que la manufactura, que representa alrededor del 9,4 por ciento de la economía estadounidense, recibe apoyo tanto de la reposición de inventarios como de los incentivos fiscales aprobados el año anterior.
Contexto de incertidumbre geopolítica
El aumento del gasto en equipos ocurre en un entorno marcado por cinco meses de conflicto en Oriente Medio y la persistencia de aranceles sobre importaciones. Christopher Rupkey, economista jefe de FWDBONDS, señaló que el gasto en capital de las empresas estadounidenses sostiene la actividad económica pese a la cautela observada en otros sectores por la incertidumbre energética.
Las acciones en Wall Street operaban al alza tras una pausa en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán que redujo los precios del petróleo. El dólar se mantuvo estable frente a una cesta de divisas y los rendimientos de los bonos del Tesoro mostraron en general descensos.
Expectativas para el segundo trimestre
El gobierno publicará el jueves su estimación preliminar del crecimiento del PIB del segundo trimestre. Una encuesta de Reuters a economistas proyecta una expansión anualizada de 2,1 por ciento, ritmo idéntico al del primer trimestre y coherente con la narrativa de resiliencia que maneja la Reserva Federal.
Se anticipa que el banco central mantenga su tasa de interés de referencia entre 3,50 y 3,75 por ciento en la reunión del miércoles, aunque algunos analistas no descartan del todo un eventual ajuste al alza. Priscilla Thiagamoorthy, economista senior de BMO Capital Markets, advirtió que el auge de la inversión en IA representa un arma de doble filo: apoya la actividad y la productividad, pero podría alimentar presiones inflacionarias si se prolonga.
Ampliación del gasto empresarial
Bernard Yaros, economista principal de Oxford Economics para Estados Unidos, destacó que la solidez no se limita al ciclo de capital vinculado a la inteligencia artificial, sino que también refleja un repunte en el gasto de las empresas en vehículos. Los pedidos de bienes duraderos se recuperaron 0,3 por ciento en junio tras la caída de 4 por ciento en mayo, impulsados en parte por la reposición de inventarios ante posibles escaseces derivadas del conflicto.
Los envíos de bienes duraderos aumentaron 0,7 por ciento. Economistas esperan que el paquete fiscal del año pasado siga impulsando la rentabilidad después de impuestos de la inversión de capital calificada durante el resto del ejercicio. El mayor riesgo identificado sigue siendo la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y su eventual impacto en los precios energéticos, aunque hasta ahora no ha disuadido el gasto empresarial en equipo.
