La Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac) informó que Petróleos Mexicanos mantiene un adeudo superior a 27 mil 240 millones de pesos con sus proveedores, correspondiente principalmente al ejercicio fiscal de 2024. Esta cifra surge de facturas ya vencidas y estimaciones de trabajos concluidos que aún no han podido documentarse a través del sistema Copade de la empresa productiva del Estado.
Origen del rezago y pagos parciales recientes
Los recursos pendientes datan de 2024, mientras que los ejercicios de 2025 y el periodo transcurrido de 2026 han recibido atención parcial. Esta distinción temporal genera incertidumbre entre las empresas afectadas, ya que la falta de regularización de montos más antiguos complica la planeación financiera y la continuidad de contratos vigentes. El informe de Amespac se sustenta en documentación concreta que refleja la acumulación de obligaciones no saldadas.

Impacto directo en las empresas proveedoras
Las 49 compañías que integran Amespac enfrentan dificultades operativas derivadas de esta situación. Varias de ellas cotizan en mercados internacionales y deben reflejar estos adeudos en sus reportes financieros conforme a normas de Estados Unidos. Esta obligación contable afecta su liquidez y su capacidad para mantener líneas de crédito o atraer nuevo capital, lo que a su vez reduce la inversión en tecnología y equipamiento necesario para continuar operando con Pemex.
Presión sobre la calificación crediticia
La persistencia de estos pasivos compromete la percepción de riesgo asociada tanto a la deuda de Pemex como a la soberana. Analistas del sector energético señalan que cualquier deterioro adicional en la calificación podría elevar los costos de financiamiento y dificultar el cumplimiento de metas de infraestructura incluidas en el Plan México. El retraso en pagos a proveedores especializados añade un factor de presión que trasciende el balance inmediato de la petrolera.
Segunda solicitud formal y propuestas de solución
Esta es la segunda ocasión en que Amespac exige la regularización de los pagos. La primera gestión se realizó el 25 de octubre de 2025. En esta ocasión, la asociación propone la integración de un grupo de trabajo conjunto con Pemex para revisar y documentar el rezago pendiente. El objetivo es evitar que la falta de liquidez se propague a lo largo de la cadena de valor y afecte los niveles actuales de producción de hidrocarburos.
Trayectoria del presidente de Amespac
Rafael Espino de la Peña preside la asociación desde octubre de 2024. Su perfil combina formación jurídica con experiencia en el sector público y privado. Cuenta con estudios de derecho en el ITESM y una maestría en Derecho Comparado por la Universidad George Washington. Ha ocupado cargos como procurador fiscal del entonces Distrito Federal y subprocurador federal de Investigaciones en la Secretaría de Hacienda, además de haber sido consejero independiente de Pemex y senador de la República.
Peso de las empresas afiliadas en el sector
Las firmas que conforman Amespac representan aproximadamente 30 por ciento de la facturación total del sector petrolero mexicano y generan cerca de 40 por ciento del empleo en esa industria. Su capacidad para aportar tecnología e infraestructura bajo criterios de eficiencia las posiciona como actores relevantes, aunque la situación de pagos pendientes limita su margen de maniobra en proyectos futuros.
Retos para la nueva dirección de Pemex
El nuevo director de la empresa, Juan Carlos Carpio Fregoso, enfrenta este pasivo como uno de los primeros desafíos de su gestión. Resolver el rezago con proveedores especializados resulta indispensable para preservar la continuidad operativa y para evitar que la falta de pagos se traduzca en menor actividad de perforación y mantenimiento de instalaciones. La atención oportuna de estos compromisos puede contribuir a estabilizar las relaciones contractuales y a mitigar riesgos reputacionales en el mercado energético.
