Margen que no aprovechó
Banamex advirtió que Pemex desaprovechó el impulso de los altos precios del crudo provocados por el conflicto en Medio Oriente. Mientras ExxonMobil, Chevron, Petrobras, Shell y BP reportaron utilidades de hasta cinco y doce veces superiores a las de la petrolera mexicana, Pemex apenas logró cerca de mil millones de dólares de ganancia neta en el segundo trimestre, aun con un precio promedio de 89.4 dólares por barril, 46.7% más que un año antes.

El diagnóstico de la firma es claro: el entorno internacional fue excepcional, pero el modelo operativo de Pemex siguió orientado al abasto interno y la refinación, no a monetizar el crudo cuando el mercado ofrecía mejores márgenes. Eso limitó ingresos en divisas, redujo la renta petrolera y mantuvo la dependencia de apoyos fiscales. Aunque la empresa estabilizó producción, elevó ventas y bajó deuda, no convirtió esas mejoras en una recuperación financiera proporcional.
Riesgo estructural
La lectura de fondo es más dura que el dato trimestral: si el ciclo favorable del petróleo se enfría y Pemex no mejora su eficiencia en refinación ni su plataforma de extracción, seguirá siendo una carga fiscal más que una fuente de ingresos públicos. El problema ya no es solo de mercado, sino de un modelo que captura poco valor cuando las condiciones externas sí le son favorables.
