Respuesta inmediata
Lima, 14 ago. El gobierno peruano declaró por un año en emergencia el abastecimiento de hidrocarburos en Ucayali, una señal de que la protesta por el alza del diésel y la gasolina ya golpea la cadena logística en la Amazonía central. La medida busca frenar el riesgo de desabastecimiento en una región que depende del transporte desde la costa y opera con inventarios muy reducidos.

La decisión llega después de que la presidenta Keiko Fujimori anunciara un subsidio focalizado de entre 15% y 20% para transportistas de carga y pasajeros, incluidos mototaxistas y servicios fluviales. El doble movimiento revela una apuesta de contención: aliviar el costo inmediato y, al mismo tiempo, dar margen regulatorio para elevar la autonomía de almacenamiento de la región de entre uno y medio y tres días a siete días.
OSINERGMIN podrá dictar medidas transitorias y excepciones técnicas para ampliar la disponibilidad, especialmente de diésel. En la práctica, el gobierno reconoce que el problema no es solo coyuntural: Ucayali combina vulnerabilidad infraestructura, dependencia externa y presión social sobre precios, una mezcla que puede repetir episodios de escasez si no se corrige la logística de fondo.
