El peso mexicano abrió la sesión del 26 de junio con una apreciación de 0,17 % frente al dólar, situando el tipo de cambio en 17,48 unidades. La divisa local se benefició de la debilidad generalizada del billete verde, que cayó 0,33 % en su índice frente a una canasta de monedas principales.
Razones del movimiento intradía
La reducción de expectativas sobre recortes de la Fed y la decisión de Banxico de mantener la tasa en 6,50 % sin nuevos ajustes explican el comportamiento. Janneth Quiroz Zamora, de Grupo Financiero Banorte, señaló que el peso sigue la inercia bajista del dólar junto a otras monedas emergentes.

Pérdida semanal y contexto de tasas
Aun con la ganancia diaria, el peso acumula una depreciación semanal de 0,85 %. El consenso de analistas apunta a que Banxico mantendrá la tasa sin cambios durante 2026 y 2027, mientras las apuestas de alzas en Estados Unidos se moderan por debajo del 50 % para este año.
Petróleo y tensiones geopolíticas
El Brent cayó 3,74 % hasta 72,69 dólares y el WTI 3,77 % hasta 69,24 dólares. Aunque persisten tensiones entre Estados Unidos e Irán, los inversionistas se centran en el aumento de la oferta tras la recuperación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Volatilidad en mercados de capitales
El IPC mexicano retrocedió 0,43 % hasta 67.130 puntos. En Wall Street, el S&P 500 bajó 0,06 %, el Dow Jones 0,02 % y el Nasdaq 0,31 %. Las caídas de Samsung y SK Hynix, sumadas a la posible postergación de la salida a bolsa de OpenAI, generan cautela en el sector tecnológico y elevan la incertidumbre sobre la demanda de chips.
La jornada mantiene un tono volátil: el soporte técnico en 17,48 del USD/MXN y el riesgo de rebote por divergencia alcista en RSI sugieren que cualquier ruptura o rechazo en 17,51-17,52 determinará el siguiente movimiento. La combinación de datos macro sólidos, tensiones geopolíticas y debilidad sectorial configura un escenario donde el peso conserva margen de maniobra, pero enfrenta presiones estructurales que limitan su fortaleza sostenida.
