El peso mexicano cerró este miércoles en 17.0658 por dólar, su mejor nivel desde mayo de 2024, impulsado por un dato de inflación en Estados Unidos que se moderó a 3.4% anual en julio y redujo la presión sobre la Reserva Federal. Frente al cierre previo, la moneda avanzó 2.18 centavos, o 0.13%, en una sesión de menor tensión para los activos de riesgo.

El cruce llegó a tocar 17.0157 unidades, un umbral que refuerza la lectura de mercado: la barrera de 17 pesos dejó de ser un piso técnico lejano y ya opera como referencia inmediata. Aun así, la fortaleza del peso sigue expuesta a dos focos de riesgo: la posibilidad de un rebote tras la rápida apreciación y el repunte del petróleo por las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que podrían reactivar presiones inflacionarias y devolver apoyo al dólar.
