Los precios del petróleo descendieron el jueves ante el temor de que la inflación y la desaceleración económica reduzcan la demanda global. Esta presión superó el efecto de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que retrasan la reapertura plena del Estrecho de Ormuz y limitan la oferta.

El Brent cerró en 76.30 dólares por barril tras bajar 1.72 dólares, mientras el WTI perdió 1.44 dólares y se ubicó en 72.08. La mezcla mexicana de exportación cayó 1.27 dólares hasta 67.37 dólares. Aunque los ataques iraníes complican el tráfico marítimo, analistas como Vikas Dwivedi de Macquarie consideran que la tensión actual será breve por restricciones económicas y políticas de ambos países.
Reservas estratégicas y flujos
Los gobiernos planean recomprar millones de barriles hasta 2028 para reponer reservas agotadas durante la guerra. Goldman Sachs estima que los flujos desde el Golfo Pérsico ya alcanzaron el 80 % de niveles previos al conflicto, aunque volvieron a descender tras los últimos ataques. Esta reposición de inventarios podría absorber parte del excedente esperado tras el aumento de producción de la OPEP+.
