Gianni Infantino, presidente de la FIFA, presentó esta semana una propuesta para crear FIFA Forward Enterprise, una filial que incorporaría capital privado sin ceder el control del organismo. La iniciativa busca ampliar el financiamiento destinado al desarrollo del fútbol en las 211 asociaciones miembro y se someterá a votación en los próximos meses.
Detalles de la estructura propuesta
La FIFA explicó que FIFA Forward Enterprise consolidaría las operaciones comerciales y de competiciones bajo su propiedad exclusiva. La organización mantendría la autoridad única sobre gobernanza, calendario de partidos y decisiones deportivas, mientras que los inversores adquirirían participaciones minoritarias sin influencia en la gestión diaria. Según el comunicado oficial, se prevé recaudar hasta 4.200 millones de dólares este año, partiendo de una valoración inicial de 20.000 millones.
Los recursos se destinarían de inmediato a proyectos del programa FIFA Fast-Forward, con entregas de 20 millones de dólares por asociación, además de incrementos progresivos hasta alcanzar 24 millones en el ciclo 2035-2038. Estos montos superan con creces los 8 millones actualmente aprobados para el periodo 2027-2030.

Posibles inversores y selección
La FIFA inició un proceso de consulta tras recibir una propuesta orientada a maximizar los derechos de retransmisión y patrocinios en torneos masculinos, femeninos y juveniles. Los inversores se elegirían bajo criterios de largo plazo en gobernanza y estrategia, buscando diversidad geográfica que refleje el carácter global del deporte. Thrive Eternal, sociedad vinculada a Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, encabezaría el grupo propuesto, aunque el organismo aclaró que aún no hay acuerdos definitivos.
La contratación de J.P. Morgan para asesorar la operación y los contactos con OpenEconomics indican que la FIFA busca atraer capital institucional con experiencia en activos deportivos. El congreso virtual previsto para noviembre próximo podría servir como primer foro de discusión antes de una votación formal.
Antecedentes de intentos similares
Esta no es la primera vez que Infantino explora alianzas con inversores privados. En 2018 propuso un acuerdo de 25.000 millones de dólares a 12 años con respaldo de SoftBank para crear nuevas competiciones, entre ellas un Mundial de Clubes ampliado. El proyecto enfrentó rechazo de la UEFA por considerarlo una amenaza a torneos continentales y finalmente no prosperó. Sin embargo, Infantino mantuvo vínculos con el fútbol saudí, que ahora albergará el Mundial de 2034 y financió en gran medida la edición renovada del Mundial de Clubes.
Reacciones de la UEFA y posibles consecuencias
La UEFA respondió de inmediato señalando que la propuesta cruza una línea que ninguna institución del fútbol debería traspasar. El organismo europeo advirtió sobre la falta de transparencia respecto a los beneficiarios económicos y recordó que el alma y la gobernanza del deporte no son activos comerciales. Reportes de Sky News indican que ya se han iniciado conversaciones en Europa para evaluar un posible boicot al próximo Mundial si el plan avanza.
La postura de la UEFA refleja preocupaciones más amplias sobre la preservación del modelo deportivo europeo, donde las ligas y confederaciones mantienen independencia frente a la FIFA. Cualquier decisión que implique venta de derechos comerciales podría alterar el equilibrio entre competiciones nacionales, continentales y mundiales.
Perspectivas para la reelección de Infantino
El éxito comercial del Mundial 2026 sitúa a Infantino en posición favorable para una reelección sin oposición el próximo año, con un mandato que concluiría en 2031. Circulan especulaciones sobre un posible rol de comisionado dentro de la nueva filial una vez finalice su presidencia, aunque la FIFA negó que se haya discutido formalmente ese escenario y sostuvo que el presidente y su administración mantendrían roles de liderazgo si el proyecto se aprueba.
La comparación con la compensación del comisionado de la NFL, Roger Goodell, ilustra el nivel de ingresos que podría generar la filial, aunque la FIFA no ha confirmado ninguna cifra. El debate sobre la gobernanza del fútbol mundial se intensificará en los próximos meses, cuando las asociaciones miembro evalúen si los beneficios financieros justifican el ingreso de capital privado en una entidad que históricamente ha operado bajo control exclusivo de sus miembros.
