Clave regulatoria
En México, el registro de líneas celulares sigue siendo obligatorio para usuarios de pospago y prepago. La medida busca frenar extorsiones y fraudes, pero su aplicación ya dejó un efecto inmediato: vencido el primer plazo del 15 de agosto, algunas líneas fueron suspendidas por no estar registradas.

Para quienes tienen plan, la respuesta es sí: la línea debe estar a nombre del usuario y con datos personales validados ante la operadora. En la práctica, la mayoría de los contratos ya incluyen ese registro porque al activarlos se pide identificación oficial y, en algunos casos, comprobante de domicilio. El riesgo real aparece en las líneas que quedaron fuera del proceso o con datos incompletos.
Si una línea fue cancelada por no registrarse, la recuperación del mismo número ya no es segura, porque las compañías suelen reasignarlo tras un tiempo. El camino más probable es contratar una nueva línea y registrarla de inmediato en un centro de atención o, donde exista esa opción, en la web o app del operador. La exigencia confirma una tendencia más amplia: el Estado traslada a las telefónicas la tarea de verificar identidad, y a los usuarios el costo de cualquier omisión.
