En la apertura de la jornada del 9 de julio, el dólar estadounidense se cotizó en promedio a 935,43 pesos chilenos, lo que representa un alza del 0,1% frente al cierre previo de 934,5 pesos. La información proviene de datos de Dow Jones y refleja el comportamiento inicial del mercado cambiario chileno en esa fecha.
Durante la última semana el billete verde avanzó 0,99%, aunque en términos interanuales acumula una baja del 3,2%. Estos movimientos se producen en un contexto donde el peso chileno muestra señales de mayor estabilidad en comparación con periodos anteriores.
Comportamiento del tipo de cambio en la semana
El dólar mantuvo una tendencia positiva durante los cuatro días previos al 9 de julio, lo que indica un fortalecimiento relativo de la moneda local. La volatilidad registrada se ubicó en 6,21%, cifra inferior a la referencia histórica de 11,21%. Esta reducción sugiere que los operadores perciben menor incertidumbre en el corto plazo.
El menor nivel de fluctuación coincide con la ausencia de anuncios de política monetaria relevantes y con un flujo de información económica que no generó sorpresas significativas. Los participantes del mercado cambiario parecen operar con mayor previsibilidad en este tramo del año.
Proyecciones de consenso para 2026
Las estimaciones recogidas por Bloomberg y analistas internacionales apuntan a que el peso chileno experimentará una apreciación moderada hacia 2026. El rango proyectado se sitúa entre 820 y 880 pesos por dólar, con un escenario base cercano a 840 pesos al cierre de ese año. Esta perspectiva se sustenta en el giro político hacia la derecha, que ha impulsado la confianza empresarial y la inversión privada.
El precio internacional del cobre sigue siendo el factor de mayor peso en la evolución del tipo de cambio. Una recuperación sostenida de las cotizaciones del metal podría acelerar la apreciación del peso, mientras que una caída abrupta representaría un riesgo al alza para el valor del dólar frente a la moneda local.

Si el ingreso de capitales extranjeros supera las expectativas y el cobre se mantiene en niveles elevados, el tipo de cambio podría ubicarse entre 820 y 850 pesos. Los analistas coinciden en que la volatilidad persistirá, aunque la trayectoria central apunta a una apreciación gradual del peso en comparación con los niveles observados en 2024 y 2025.
Origen y evolución del peso chileno
El peso es la moneda de curso legal de Chile desde 1975 y se encuentra bajo la regulación del Banco Central de Chile. Su historia se remonta a 1817, tras la independencia, aunque el sistema decimal se estableció en 1851. Actualmente la moneda está compuesta por 100 centavos, aunque en la práctica solo circulan denominaciones enteras.
Las monedas en circulación incluyen valores de 5, 10, 50, 100 y 500 pesos. Esta última fue la primera pieza bimetálica producida en el país. En 2009 se propuso la creación de monedas de 20 y 200 pesos, pero el proyecto fue rechazado por el Congreso. En 2017 se decidió dejar de emitir las piezas de 1 y 5 pesos, y en octubre de 2018 el Banco Central inició el retiro de las monedas de 100 pesos acuñadas entre 1981 y 2000 para reducir su convivencia con las emisiones actuales.
Contexto económico reciente
Chile registró una fuerte respuesta fiscal en 2021 que permitió un crecimiento del 11,7%, una de las recuperaciones más rápidas tras la pandemia. El impulso provino principalmente del consumo sostenido por los retiros de fondos de pensiones y los apoyos fiscales directos. Sin embargo, la recuperación del mercado laboral ha sido más lenta y la inflación se vio alimentada por presiones de demanda, alzas en materias primas, interrupciones de suministros y la depreciación previa del peso.
Como resultado, la deuda pública alcanzó su nivel más alto en tres décadas, situándose en 37% del PIB. Este escenario macroeconómico continúa influyendo en las expectativas de los inversores respecto al comportamiento futuro del tipo de cambio.
El panorama actual muestra un mercado cambiario con menor volatilidad y una trayectoria que apunta a una apreciación moderada del peso, siempre que se mantengan la estabilidad política y los precios del cobre en niveles favorables.
