Precios de vivienda subirán hasta 8%

Los precios de la vivienda en México subirán entre 7 y 8 por ciento en 2026, de acuerdo con el Global Housing and Mortgage Outlook 2026 (GHMO) elaborado por Fitch, en un contexto marcado por una recuperación de la demanda, una oferta todavía limitada y tasas hipotecarias que seguirán presionando el acceso al financiamiento. La previsión coloca al mercado inmobiliario por encima de la inflación esperada, que en julio de 2026 se ubicó en 3.12 por ciento, lo que anticipa una nueva ampliación de la brecha entre el costo de adquirir una casa y el ingreso disponible de los hogares.

El reporte de la calificadora parte de un escenario en el que la vivienda nueva sigue siendo escasa y los proyectos de construcción no avanzan al ritmo necesario para equilibrar el mercado. Esa combinación suele traducirse en incrementos de precio incluso cuando la economía general muestra señales de moderación inflacionaria, porque la presión proviene más del desajuste entre oferta y demanda que del comportamiento de los precios al consumidor.

Oferta limitada y obra social en espera

Fitch sostiene que la escasez de nuevos desarrollos será uno de los factores que mantendrá elevados los precios durante los próximos meses. Aunque el gobierno y distintas instituciones han anunciado iniciativas para impulsar vivienda asequible, su efecto no sería inmediato. Los programas de mediano plazo, por definición, tardan en traducirse en unidades disponibles, permisos, financiamiento y capacidad constructiva real.

En ese terreno, la recuperación de la oferta podría recibir apoyo de proyectos de vivienda social anunciados por organismos como el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). Sin embargo, el propio diseño de estas medidas sugiere que su impacto será gradual. Mientras tanto, el mercado seguirá operando con una restricción importante: hay más hogares buscando comprar que inmuebles accesibles saliendo al mercado.

Hipotecas más caras y menor capacidad de pago

La presión no se limita al precio de venta. Fitch advierte que las tasas hipotecarias también permanecerán altas, lo que reducirá la capacidad de pago de quienes buscan comprar o refinanciar una vivienda. En términos prácticos, esto significa que aun cuando el ingreso familiar no se deteriore de forma abrupta, una parte mayor del presupuesto se destinará al servicio de la deuda, dejando menos margen para absorber aumentos adicionales en el valor de las casas.

La Sociedad Hipotecaria General informó que el precio de la vivienda aumentó 8.9 por ciento en 2025 y que en el primer trimestre de 2026 ya acumulaba un alza de 8.7 por ciento. La continuidad de ese ritmo confirma que el encarecimiento no es un episodio aislado, sino una tendencia que se ha extendido durante varios trimestres. Para el comprador promedio, el dato clave no es solo cuánto sube una casa, sino cuánto se amplía la distancia entre el salario, el ahorro inicial y el crédito disponible.

En ese contexto, el mercado mexicano de vivienda entra a 2026 con señales mixtas: una demanda que se recupera, financiamiento todavía costoso y una oferta que no logra responder con rapidez. Mientras esa ecuación no cambie, la vivienda seguirá siendo uno de los bienes más presionados por la escasez y uno de los rubros más sensibles para el bolsillo de las familias.

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