El piloto mexicano Sergio Pérez, que finalizó sin tiempo en la última posición durante los entrenamientos libres del Gran Premio de Austria, anunció que Cadillac reemplazará la parte eléctrica y el motor de su monoplaza con el objetivo de disputar una jornada sin contratiempos este sábado en el Red Bull Ring.
La decisión se tomó tras dos paradas inesperadas del coche durante la jornada del viernes. Pérez, de 36 años y originario de Guadalajara, destacó que el cambio ya estaba previsto en el plan de trabajo del equipo, aunque reconoció que aún no se ha identificado con precisión la causa del problema técnico.
Contexto de la sesión en Spielberg
En la primera sesión de entrenamientos, el mexicano completó algunas vueltas antes de que el monoplaza se detuviera al final del período. En la segunda tanda, el problema reapareció al inicio y le impidió registrar cualquier tiempo. Mientras tanto, su compañero Valtteri Bottas logró una actuación destacada que permitió al equipo Cadillac observar el comportamiento de las nuevas evoluciones aerodinámicas introducidas este fin de semana.
Pérez subrayó el lado positivo de la jornada: la información recogida con Bottas sugiere que las actualizaciones pueden ofrecer mejoras, aunque el escaso kilometraje del mexicano limitó la capacidad de evaluación completa del paquete técnico.

Trayectoria y regreso de Pérez
El piloto tapatío acumula seis victorias y 39 podios en Fórmula 1. Tras una temporada alejado de la categoría reina, regresó este año con Cadillac. Su experiencia incluye dos títulos de constructores con Red Bull, equipo con el que también logró un tercer puesto en el mismo circuito austriaco hace tres años. Esa trayectoria le otorga perspectiva para valorar el trabajo pendiente en el actual proyecto.
El octavo Gran Premio de la temporada representa una oportunidad para que Cadillac afine su rendimiento antes de la segunda mitad del campeonato. El equipo ha invertido recursos en evoluciones que, según las primeras impresiones de Bottas, muestran potencial, pero requieren mayor fiabilidad para competir de forma consistente.
Perspectivas para la clasificación
Pérez expresó su deseo de que el cambio de componentes permita al equipo comprender mejor su posición real en la parrilla. El piloto señaló que aún queda mucho trabajo por delante y que una jornada limpia el sábado será clave para ajustar el coche de cara a la carrera del domingo. La meta inmediata es maximizar el tiempo en pista y recopilar datos fiables que orienten el desarrollo del monoplaza en las próximas semanas.
El Gran Premio de Austria, octava cita del Mundial, continúa siendo un desafío técnico por la altitud del circuito y las exigencias aerodinámicas. Cadillac, al igual que el resto de equipos, busca encontrar el equilibrio adecuado entre carga aerodinámica y velocidad punta, un aspecto que las evoluciones introducidas este fin de semana intentan mejorar.
La jornada del viernes dejó claro que la fiabilidad sigue siendo prioritaria. Con el cambio de motor y parte eléctrica ya programado, el equipo espera que el sábado transcurra sin interrupciones y permita a Pérez y Bottas avanzar en la comprensión del coche actualizado.
