Producción de café en Colombia crece 43% en junio

Bogotá, 3 jul (EFE). La producción cafetera de Colombia experimentó un repunte significativo durante junio de este año, al registrar un incremento del 43 % respecto al mismo mes de 2025, según informó el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón. Sin embargo, las exportaciones continúan mostrando una tendencia a la baja, lo que refleja tensiones estructurales en el sector.

Los datos oficiales indican que en junio se alcanzaron 1,30 millones de sacos de 60 kilogramos, frente a los 909.000 sacos producidos en junio de 2025. Este comportamiento positivo se extendió al segundo trimestre (abril-junio), con una producción total de 3,06 millones de sacos, un 26 % más que los 2,43 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.

Impacto del clima en la maduración

Bahamón atribuyó la caída observada en los meses previos a retrasos en la maduración del fruto causados por el régimen de lluvias que afectó amplias zonas cafeteras. Esta explicación ofrece una visión más precisa sobre la variabilidad productiva: el café, como cultivo sensible a factores climáticos, responde con desfases en los ciclos de cosecha cuando las precipitaciones alteran los patrones habituales de floración y desarrollo del grano.

En los últimos seis meses la producción acumulada alcanzó 5,58 millones de sacos, una disminución del 10 % frente a los 6,21 millones del mismo periodo de 2025. Esta cifra intermedia revela que el crecimiento puntual de junio no compensa completamente las pérdidas anteriores, lo que obliga a analizar la producción en ventanas más amplias para evitar conclusiones precipitadas.

Exportaciones y consumo interno

La menor disponibilidad de café afectó directamente las exportaciones del primer semestre de 2026, que totalizaron 5,23 millones de sacos, un descenso del 18 % respecto al año anterior. Al mismo tiempo, las importaciones para abastecer el mercado interno sumaron 1,57 millones de sacos, mientras que el consumo local se situó en 2,31 millones de bolsas. Esta dinámica muestra cómo la producción interna insuficiente obliga a recurrir a compras externas para cubrir la demanda doméstica.

Colombia mantiene su posición como tercer productor mundial de café, detrás de Brasil y Vietnam, y líder en arábigo suave. El grano sigue siendo un cultivo emblemático cultivado en 23 de los 32 departamentos del país, con un peso histórico en la economía rural y en la balanza comercial.

Desafíos monetarios para los productores

Bahamón señaló que la principal preocupación de las familias cafeteras sigue siendo la fuerte revaluación del peso colombiano y su impacto sobre el ingreso del productor, además del debilitamiento del aparato exportador. Una moneda más fuerte reduce el valor en pesos de los dólares obtenidos por las ventas externas, comprimiendo los márgenes de quienes dependen directamente de la exportación sin mecanismos de cobertura adecuados.

Este factor monetario se suma a las variaciones climáticas y configura un escenario donde el crecimiento puntual de la producción no se traduce automáticamente en mejores condiciones para los productores. Las cifras del primer semestre evidencian la necesidad de políticas que estabilicen tanto el ingreso rural como la capacidad competitiva del sector exportador frente a competidores globales.

El análisis de los datos trimestrales y semestrales permite observar que los ciclos productivos del café colombiano continúan expuestos a variables externas que escapan al control directo de los cultivadores. La combinación de clima y tipo de cambio configura un panorama que exige seguimiento constante y respuestas diferenciadas según las regiones afectadas.

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