El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, y el alcalde de la capital, José Chedraui, anunciaron la entrega conjunta de 2 millones 825 mil pesos a 36 comerciantes del Centro Histórico afectados por las lluvias del 28 de junio. Los recursos provienen de manera proporcional del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento, según los dictámenes emitidos por Protección Civil.
La distribución se realizó en función del nivel de daños registrado. Diecinueve comerciantes con afectaciones menores recibieron 20 mil pesos cada uno. Doce más, con daños medios, obtuvieron 100 mil pesos divididos entre ambas instancias. Los cinco restantes, con daños mayores, percibieron 250 mil pesos en la misma proporción.

Proceso de evaluación y entrega
Los montos fueron determinados tras la revisión técnica de Protección Civil estatal y municipal. El gobernador explicó que el esquema responde a un protocolo establecido para atender contingencias climáticas y que la entrega simbólica realizada el 6 de julio representa el inicio de un proceso que podría ampliarse. Los censos en las zonas afectadas permanecen abiertos para incorporar a más personas que acrediten pérdidas.
El coordinador general de la Secretaría de Bienestar, Edgar Chumacero, precisó que los registros continúan activos y que el padrón de beneficiarios se actualizará conforme avancen las evaluaciones técnicas. Esta medida busca garantizar que los apoyos lleguen a quienes realmente sufrieron impactos económicos directos.
Coordinación entre gobierno estatal y municipal
Armenta y Chedraui coincidieron en destacar la colaboración entre las dos administraciones para responder de manera inmediata. El alcalde capitalino reconoció el trabajo de bomberos, policías, guardias y personal de la Marina durante la atención de la emergencia. Subrayó que la respuesta conjunta permitió agilizar la identificación de afectados y la canalización de recursos.
El gobernador, por su parte, extendió el reconocimiento a las corporaciones de seguridad y Protección Civil que operan en otras regiones del estado, entre ellas la Sierra Norte. Mencionó en particular las labores que se mantienen en Chignahuapan, donde persisten tareas de atención tras las precipitaciones recientes.
Contexto de las lluvias y afectaciones
Las lluvias del 28 de junio provocaron inundaciones y daños en establecimientos comerciales ubicados en el primer cuadro de la ciudad. El Centro Histórico concentra una alta densidad de pequeños negocios que dependen de la afluencia peatonal diaria. Las afectaciones incluyeron desde pérdida de mercancía hasta daños en infraestructura básica de los locales.
El protocolo aplicado en esta ocasión sigue el modelo utilizado en eventos climáticos anteriores, donde se combina la evaluación técnica con la aportación equitativa de recursos estatales y municipales. Las autoridades indicaron que este enfoque permite atender de forma diferenciada según la magnitud de cada caso, evitando distribuciones uniformes que no reflejen la realidad de los daños.
Los comerciantes beneficiados manifestaron su expectativa de que los recursos les permitan reponer inventarios y realizar reparaciones menores antes de que concluya el periodo vacacional de verano. Las autoridades no descartaron que, de continuar las evaluaciones, el número de apoyos pueda incrementarse en las próximas semanas.
