Puebla recibió mil 742.41 millones de dólares en remesas durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con las cifras publicadas por el Banco de México. El monto representa un aumento de 3.99 por ciento frente a los mil 675.59 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2025, es decir, un incremento anual de 66.82 millones de dólares.
El resultado confirma un avance sostenido en el flujo de recursos enviados desde el exterior, aunque con diferencias importantes entre los trimestres y los municipios. Mientras algunas localidades reportaron aumentos de dos dígitos, la capital del estado y Tehuacán presentaron reducciones, por lo que el crecimiento estatal no se distribuyó de manera uniforme.
El segundo trimestre concentró el mayor flujo
Entre enero y marzo de 2026, Puebla captó 831.50 millones de dólares, frente a los 803.08 millones recibidos en el primer trimestre de 2025. La variación fue de 3.54 por ciento, equivalente a 28.42 millones de dólares adicionales. Este comportamiento aportó la primera parte del crecimiento acumulado en el semestre.
La diferencia fue más amplia durante el segundo trimestre. Entre abril y junio de 2026 ingresaron 910.91 millones de dólares, mientras que en el mismo periodo del año anterior se habían registrado 872.51 millones. El aumento fue de 4.40 por ciento, con una diferencia absoluta de 38.40 millones de dólares.

La distribución trimestral muestra que el segundo periodo del año concentró más recursos en ambos ejercicios. En 2026, la diferencia entre el segundo y el primer trimestre fue de 79.41 millones de dólares, por encima de los 69.43 millones observados en 2025. Esto indica que el crecimiento semestral estuvo acompañado por una mayor concentración de remesas en el periodo comprendido entre abril y junio.
Municipios con comportamientos divergentes
La capital poblana no siguió la tendencia estatal. El municipio de Puebla pasó de recibir 295.52 millones de dólares en el primer semestre de 2025 a 291.70 millones en el mismo lapso de 2026. La reducción fue de 3.82 millones de dólares, alrededor de 1.3 por ciento, según la comparación de los registros disponibles.
Tehuacán también reportó una disminución, aunque de menor magnitud. Sus remesas descendieron de 150.89 millones de dólares a 149.98 millones entre ambos primeros semestres, una diferencia negativa de 910 mil dólares. En términos porcentuales, el retroceso fue cercano a 0.6 por ciento.
En contraste, Atlixco incrementó sus ingresos por remesas de 115.05 millones de dólares en 2025 a 128.19 millones en 2026. El aumento fue de 13.14 millones, equivalente a 11.4 por ciento. Tecamachalco registró el crecimiento proporcional más elevado entre los municipios mencionados, al pasar de 57.10 millones a 68.16 millones de dólares, un avance de 11.06 millones o 19.3 por ciento.
Un crecimiento que no alcanza por igual
Las cifras municipales sugieren que el desempeño estatal no depende exclusivamente de los principales centros urbanos. La disminución registrada en Puebla capital y Tehuacán fue compensada por incrementos en localidades como Atlixco y Tecamachalco, además de los movimientos reportados en el resto de los municipios. Sin embargo, con la información disponible no es posible atribuir el crecimiento a una sola causa, como cambios en el empleo de los migrantes, variaciones en el tipo de cambio o modificaciones en las necesidades de los hogares receptores.
Las remesas constituyen una fuente relevante de ingresos para miles de familias y suelen destinarse a gastos cotidianos, vivienda, educación, salud o inversión en pequeños negocios. No obstante, el aumento nominal del flujo no permite medir por sí mismo una mejora proporcional en el bienestar de los hogares, ya que también intervienen la inflación, el costo de vida y el valor de conversión del dólar frente al peso.
El balance del primer semestre mantiene a Puebla con una trayectoria positiva en la recepción de recursos provenientes del extranjero. El crecimiento de 3.99 por ciento se apoyó principalmente en el desempeño del segundo trimestre y en los avances de varios municipios, pero las caídas en zonas con alta concentración de remesas muestran que la evolución regional es desigual. El comportamiento de los siguientes trimestres permitirá determinar si el incremento se consolida o responde a variaciones puntuales dentro del año.
