Regalos Rolex y el artículo 21 de FIFA

El caso de Stephen Deleonardis, conocido como SteveWillDoIt, quien apostó dos millones de dólares por el avance de México en el Mundial 2026 y entregó relojes Rolex a jugadores y personal del Tri antes del partido contra Ecuador, expone con claridad las tensiones entre las normas de integridad de la FIFA y las prácticas de los creadores de contenido contemporáneos. Los hechos centrales son precisos: la entrega ocurrió antes del encuentro que terminó 2-0 a favor de México, los obsequios fueron confirmados por el propio influencer en publicaciones que detallan su gasto previo en relojes y entradas, y el valor de cada pieza supera ampliamente cualquier umbral simbólico contemplado en las reglas.

El artículo 21 del Código de Ética de la FIFA, edición 2023, exige que todo regalo cumpla simultáneamente cinco condiciones: valor simbólico o irrelevante, ausencia de intención de influir, compatibilidad con las obligaciones del receptor, ausencia de beneficios económicos indebidos y no generación de conflicto de interés. La violación de cualquiera de estos criterios convierte el obsequio en prohibido. En este episodio, el valor material de los Rolex y el contexto de una apuesta personal de alto monto colocan automáticamente la situación bajo escrutinio.

Impacto en la integridad del fútbol profesional

La entrega de obsequios de alto valor por parte de un apostador con acceso directo a los jugadores introduce un riesgo estructural que trasciende el caso individual. Históricamente, las federaciones han enfrentado problemas similares con patrocinadores oficiales que entregan premios protocolarios, pero la diferencia radica en que SteveWillDoIt opera sin relación contractual con la Selección Mexicana ni con la FIFA. Esto genera una zona gris donde el apoyo fanático se superpone con incentivos económicos directos. La apuesta de dos millones de dólares, realizada antes de la entrega, demuestra que el influencer calculó su exposición financiera incluyendo el costo de los relojes, lo que sugiere una estrategia premeditada más que un gesto espontáneo.

El precedente afecta principalmente a selecciones de países con menor poder económico dentro de la FIFA, donde la tentación de aceptar obsequios de influencers puede ser mayor por la ausencia de controles internos robustos. Datos de la propia FIFA indican que entre 2018 y 2022 se abrieron 47 investigaciones por violaciones al artículo 21, de las cuales solo cuatro involucraron a jugadores de selecciones nacionales, todas resueltas con multas menores. Sin embargo, ninguna de esas investigaciones incluyó a creadores de contenido externos con apuestas declaradas públicamente.

Perspectivas de los actores involucrados

Desde la óptica de los jugadores, la aceptación de los Rolex plantea un dilema práctico: rechazar un regalo de alto valor antes de un partido clave podría interpretarse como descortesía, mientras que conservarlo expone a sanciones futuras. La norma de la FIFA permite aceptar obsequios en nombre de la organización cuando rechazarlos pudiera causar ofensa cultural, pero exige su entrega inmediata a la entidad competente. Hasta ahora no hay evidencia pública de que los jugadores o la Federación Mexicana de Fútbol hayan reportado los relojes a las instancias internas.

Para SteveWillDoIt, el episodio representa un riesgo reputacional y financiero. Una eventual sanción de la FIFA podría limitar su acceso a eventos deportivos futuros y dañar su imagen ante audiencias que valoran su cercanía con atletas. Al mismo tiempo, el influencer ha ganado visibilidad masiva al asociar su marca personal con el éxito de México, lo que podría traducirse en mayores ingresos por contenido y patrocinios indirectos.

La perspectiva de la FIFA es necesariamente cautelosa. El organismo debe equilibrar la aplicación estricta del Código de Ética con la realidad de que las redes sociales han democratizado el acceso a los jugadores. Una investigación formal requeriría determinar el valor exacto de cada reloj, si existió alguna condición implícita y si los obsequios generaron ventaja competitiva o percepción de influencia. La apuesta previa añade una capa adicional de complejidad, pues vincula el regalo con un interés económico personal del donante.

Riesgos futuros y tendencias regulatorias

La proliferación de influencers con capacidad económica para realizar apuestas millonarias y entregar obsequios costosos anticipa un aumento de casos similares. En los próximos años, es probable que las federaciones nacionales implementen protocolos obligatorios de declaración de regalos recibidos por jugadores, similar a los sistemas ya existentes para árbitros y directivos. La FIFA podría verse obligada a actualizar el artículo 21 para incluir umbrales cuantitativos explícitos o prohibiciones específicas cuando el donante tenga intereses económicos vinculados al resultado deportivo.

El riesgo más inmediato radica en la erosión de la percepción pública sobre la independencia de los deportistas. Si los aficionados comienzan a asociar el desempeño de una selección con regalos de terceros, la legitimidad de los resultados se debilita. Además, las casas de apuestas podrían enfrentar mayor presión regulatoria si se demuestra que influencers con apuestas activas mantienen contacto directo con jugadores antes de los encuentros.

En términos de gobernanza, este episodio subraya la necesidad de que las federaciones nacionales fortalezcan sus departamentos de cumplimiento. La Federación Mexicana de Fútbol, al igual que otras, carece de un mecanismo público y transparente para registrar obsequios de alto valor entregados a sus seleccionados. La ausencia de tal sistema aumenta la probabilidad de que casos futuros pasen inadvertidos hasta que se viralicen en redes sociales.

La tendencia hacia mayor transparencia también podría impulsar a la FIFA a publicar estadísticas anuales sobre investigaciones por violaciones al artículo 21, incluyendo el origen de los donantes. Esta medida, aunque no resuelve el problema de fondo, permitiría identificar patrones y ajustar las normas antes de que se conviertan en crisis recurrentes. Mientras tanto, el caso de los Rolex entregados al Tri permanece abierto a una posible revisión que definirá cómo se interpretan las reglas de integridad en la era de los creadores de contenido con recursos ilimitados.

Artículos relacionados

Últimos artículos