El nuevo registro obligatorio de líneas móviles en México presenta fallas estructurales y serios problemas de credibilidad, según el análisis de Banamex. Con un avance limitado del padrón hasta la fecha, las desconexiones previstas afectarían principalmente a usuarios de prepago y hogares de menores ingresos, comprometiendo tanto la inclusión digital como la financiera.

Los analistas destacan que el diseño del programa no contempla mecanismos eficaces para verificar la identidad sin generar barreras adicionales. Esta deficiencia erosiona la confianza pública, especialmente en un contexto donde la protección de datos personales ha mostrado debilidades recurrentes en implementaciones anteriores de políticas similares.
Consecuencias en la inclusión
La medida impactará de forma desproporcionada a sectores que dependen del prepago para comunicarse. Al limitar el acceso a servicios básicos, se profundiza la brecha digital y se obstaculiza el avance hacia la bancarización, objetivo que el propio gobierno ha promovido en años recientes mediante alianzas con operadores.
Riesgo de efectividad limitada
Banamex señala que sin ajustes inmediatos en la metodología de registro y una estrategia clara de comunicación, el programa corre el riesgo de convertirse en una carga administrativa con resultados marginales en materia de seguridad. La falta de credibilidad podría traducirse en menor adhesión voluntaria y mayor resistencia social, debilitando el propósito original de la política.
