Equipos de rescate de Nepal y China buscan sobrevivientes después de que un aluvión originado por el colapso de hielo y roca en una zona montañosa del Himalaya atravesara la región fronteriza, destruyera poblaciones y dejara al menos 359 personas muertas y más de 1,400 desaparecidas, según un balance difundido este jueves por autoridades y medios de ambos países. Las operaciones continúan y las cifras pueden cambiar mientras se actualizan los registros y se recuperan cuerpos.
El desastre ocurrió el miércoles 26 de agosto. El desprendimiento cayó sobre un cauce de montaña y generó un flujo de agua, lodo y escombros que avanzó hacia zonas pobladas de Nepal y alcanzó el paso de Gyirong, en el Tíbet chino. La corriente destruyó o bloqueó carreteras y puentes, dejó comunidades aisladas y dañó instalaciones, comunicaciones y el suministro eléctrico.

Associated Press reportó que en Nepal había 910 personas no localizadas, mientras que en el condado de Gyirong se contabilizaban 558 desaparecidos. El balance oficial difundido por medios estatales chinos indicaba tres personas fallecidas y 558 desaparecidas en esa zona; dos personas habían sido rescatadas. Las diferencias entre los registros obedecen a la verificación de listas de personas rescatadas, desaparecidas y fallecidas.
El flujo se desplazó a unos 50 metros por segundo y recorrió más de 20 kilómetros, de acuerdo con el geólogo del Gobierno chino Guo Zhaocheng. El material arrastró depósitos glaciares y avanzó por los cauces hacia ambos lados de la frontera. Aunque inicialmente se consideró que un terremoto podía haber provocado el desprendimiento, el Servicio Geológico de Estados Unidos determinó que la señal sísmica correspondía a la energía generada por el colapso de hielo y rocas y por el posterior flujo de escombros.
En Nepal, el Ejército y otros equipos de emergencia utilizan helicópteros para trasladar alimentos, tiendas de campaña y suministros a las comunidades incomunicadas. China movilizó vehículos, perros de búsqueda, detectores de vida, drones y equipos especializados para localizar personas bajo los escombros y atender a la población evacuada. El terreno montañoso y la destrucción de las vías complican el acceso por tierra.
Las autoridades nepalesas recuperaron 103 cadáveres del sistema fluvial en el distrito de Chitwan, situado aproximadamente a 100 kilómetros de la zona más afectada de Trishuli. Los hospitales locales no tenían capacidad para recibir todos los cuerpos, por lo que se instalaron tiendas de campaña y espacios destinados a la identificación y entrega a los familiares.
Entre los desaparecidos hay ciudadanos de más de dos docenas de países. India informó de 288 ciudadanos cuyo paradero no estaba confirmado, muchos de ellos peregrinos que viajaban hacia el monte Kailash, un sitio sagrado ubicado en el Tíbet. También fueron reportados como desaparecidos ciudadanos de Estados Unidos, Malasia, Australia, Reino Unido y Canadá. Las autoridades nepalesas localizaron a 100 turistas indios y 25 trabajadores chinos.
Las labores enfrentan el riesgo de una nueva crecida en Gyirong. Las autoridades chinas detectaron un lago represado aguas arriba, formado por el material que bloqueó el cauce, con un volumen estimado de 2 millones de metros cúbicos de agua. Advirtieron que podrían ingresar más millones de metros cúbicos durante los días siguientes y que una ruptura de la barrera natural produciría otro flujo río abajo. Las lluvias previstas también podrían generar nuevos deslizamientos e inundaciones repentinas.
India, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Naciones Unidas anunciaron apoyo para la emergencia. Mientras los gobiernos verifican las listas de desaparecidos, la prioridad operativa sigue siendo encontrar sobrevivientes, evacuar las zonas de riesgo y proporcionar agua, alimentos, refugio y atención médica.
