Las investigaciones sobre el choque múltiple del 25 de junio en el Libramiento Sur de Tijuana buscan esclarecer las responsabilidades derivadas de un siniestro que involucró a más de 35 vehículos. Los primeros indicios señalan negligencia del conductor del tráiler, pero también cuestionan por qué no se utilizó la rampa de emergencia, lo que podría modificar el reparto de culpas entre el operador y las autoridades locales.

El Colegio de Abogados de Tijuana analiza el estado de la rampa, ya que versiones indican posible desuso, falta de mantenimiento o uso indebido. Si se confirma que la infraestructura servía fines distintos a los previstos, podría surgir responsabilidad patrimonial del Ayuntamiento, un aspecto que trasciende la conducta individual del conductor y apunta a fallas sistémicas de seguridad vial.
Asesoría a afectados y próximos pasos
El organismo ofrecerá asesoría jurídica a las víctimas para evaluar seguros, daños y posibles demandas individuales o colectivas. El análisis incluirá la situación administrativa del conductor, condiciones mecánicas del vehículo y resultados oficiales. Este enfoque integral permite determinar si el accidente revela deficiencias tanto en el control de vehículos pesados como en el mantenimiento de infraestructura crítica, sentando precedentes para futuras reclamaciones de reparación.
