La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha autorizado el uso de 503.730 metros cúbicos anuales de agua regenerada para regar 434,25 hectáreas de olivar en Aguilar de la Frontera y Montilla. La concesión, con vigencia de 20 años, procede de la EDAR local y forma parte de la reserva de 20 hectómetros cúbicos contemplada en el Plan Hidrológico 2015-2021. Hasta la fecha se han asignado cerca de 17 hectómetros cúbicos a 20 comunidades de regantes.
Impacto productivo en el olivar andaluz
El sector olivarero de Córdoba enfrenta restricciones crecientes de recursos hídricos convencionales. Esta concesión aporta un volumen estable que permite mantener rendimientos en fincas que, de otro modo, reducirían la dotación por hectárea o abandonarían el riego de apoyo. Datos de la Junta de Andalucía indican que el olivar de regadío produce entre un 35 % y un 50 % más que el de secano en condiciones similares de suelo. La incorporación de agua regenerada reduce la dependencia de pozos y embalses, estabilizando la producción de aceite en una zona que concentra más del 25 % de la superficie nacional de olivar.
El efecto se extiende a la cadena de valor: cooperativas y almazaras locales pueden planificar campañas con mayor previsibilidad, lo que influye en contratos de suministro a envasadoras y exportadores. En Montilla, varias explotaciones ya han ajustado sus planes de poda y fertilización anticipando esta disponibilidad de recurso.

Perspectiva ambiental y sanitaria
El uso de agua regenerada reduce la presión sobre el acuífero de la Campiña y disminuye el vertido de efluentes tratados al río Guadalquivir. Sin embargo, el cumplimiento de los límites de conductividad, boro y patógenos establecidos en el Real Decreto 1620/2007 resulta determinante. La CHG ha condicionado la concesión a controles periódicos por parte de la autoridad sanitaria. En experiencias previas en la cuenca del Segura, la reutilización prolongada ha mostrado incrementos graduales de salinidad en suelos arcillosos cuando no se aplican dosis de lavado adecuadas.
Productores consultados señalan que el coste de analíticas y mantenimiento de filtros supone entre 0,03 y 0,05 euros por metro cúbico adicional, cifra que debe compararse con el precio del agua de pozo en la zona, actualmente entre 0,12 y 0,18 euros por metro cúbico en campañas de sequía.
Intereses contrapuestos entre regantes y administraciones
Las comunidades de regantes valoran la seguridad jurídica que otorga una concesión de 20 años, mientras que algunos ayuntamientos de la zona expresan preocupación por la posible competencia con usos urbanos futuros. La reserva de 20 hectómetros cúbicos prevista en el Plan Hidrológico vigente aún no cuenta con bases definitivas, lo que genera incertidumbre sobre el reparto entre agricultura, industria y restauración de caudales ecológicos. Organizaciones ecologistas locales han solicitado que parte de esa reserva se destine a la mejora de hábitats ribereños en lugar de ampliar regadíos.
La CHG defiende que la reutilización forma parte de las medidas de adaptación al cambio climático incluidas en el Esquema de Temas Importantes 2028-2033. El organismo prevé tramitar nuevas concesiones a partir del segundo semestre de 2026 una vez aprobado el documento definitivo.
Riesgos y tendencias futuras
Uno de los riesgos identificados es la dependencia tecnológica de las estaciones depuradoras. Un fallo prolongado en la EDAR de Aguilar de la Frontera obligaría a los regantes a recurrir nuevamente a recursos convencionales o reducir superficie regada. Además, la evolución de la normativa europea sobre reutilización (Reglamento 2020/741) podría endurecer los parámetros de calidad, elevando los costes de tratamiento. En paralelo, el aumento de la temperatura media regional podría incrementar la demanda evapotranspirativa del olivar entre un 8 % y un 12 % hacia 2040 según proyecciones del modelo climático regional.
A medio plazo, la combinación de agua regenerada con sensores de humedad y sistemas de riego por goteo de alta eficiencia ofrece la posibilidad de elevar la productividad por metro cúbico. Algunas fincas piloto en la comarca ya experimentan con variedades más tolerantes a salinidad, lo que podría ampliar el margen de maniobra ante eventuales incrementos de conductividad del agua regenerada.
El modelo cordobés podría replicarse en otras cuencas mediterráneas si se resuelven los cuellos de botella administrativos y se garantiza la viabilidad económica para comunidades de regantes de menor tamaño. La segunda reserva de 20 hectómetros cúbicos representa una oportunidad para consolidar esta vía, siempre que los criterios de valoración prioricen tanto la eficiencia hídrica como la protección del suelo y la calidad del producto final.
