Revisiones anuales al T-MEC amenazan exportaciones de México

La decisión de someter el T-MEC a revisiones anuales introduce una incertidumbre estructural que erosiona la base misma de la estrategia mexicana de nearshoring. Al convertir las reglas comerciales en variables anuales, las empresas enfrentan la necesidad de reevaluar cada ejercicio sus cadenas de suministro, lo que diluye el atractivo de “fabricar en México para vender en EE.UU.”.

México destina el 80 % de sus exportaciones al mercado estadounidense y las ventas externas representan cerca del 40 % de su PIB. Esta concentración convierte cualquier oscilación en las exigencias de contenido regional o aranceles en un factor de riesgo sistémico para la industria automotriz y sus proveedores.

Inversión diferida y efecto silencioso

El daño no se manifiesta como una caída brusca, sino como la ausencia progresiva de proyectos. Fabricantes ya posponen decisiones de modernización de maquinaria porque carecen de visibilidad sobre las condiciones que regirán en los próximos doce meses. La inversión fija ha registrado 19 meses consecutivos de contracción y la privada cayó casi 5 % en marzo.

Presión sobre el programa de Sheinbaum

Claudia Sheinbaum necesita atraer capital privado para sostener el gasto social que impulsó la victoria de Morena. Sin embargo, la incertidumbre comercial reduce el margen de maniobra fiscal y complica el objetivo de reactivar el crecimiento estancado. La promesa de estabilidad que México ofrecía a los inversionistas pierde credibilidad ante la perspectiva de negociaciones permanentes.

Artículos relacionados

Últimos artículos