La iniciativa Rotogotas de Ayuda, impulsada por Rotoplas, reforzó en 2026 sus acciones para mejorar el acceso, almacenamiento y aprovechamiento del agua en comunidades mexicanas. El programa parte de un problema estructural: México ocupa el lugar 26 entre los países con mayor estrés hídrico y más de 35 millones de personas enfrentan condiciones de escasez.
La desigualdad territorial agrava el desafío. Aunque 77 por ciento de la población vive en regiones donde se concentra apenas 32 por ciento del agua renovable disponible, muchas familias también padecen interrupciones del servicio y limitaciones para almacenar el recurso. En ese contexto, los sistemas de captación de lluvia y almacenamiento no sustituyen la infraestructura pública, pero pueden fortalecer la autonomía hídrica local y reducir la dependencia de abastecimientos temporales.

El deporte como punto de intervención
Como parte de la edición 2026 surgió Rotogotas por el Gol, desarrollada junto con bebbia y Fundación Placemaking. La propuesta busca instalar sistemas de captación de agua de lluvia en espacios deportivos públicos vulnerables de la Ciudad de México, donde las fallas del suministro obligan en algunos casos a recurrir a pipas.
La intervención tiene un alcance potencial relevante: más de 700 mil personas utilizan diariamente esos espacios en la capital. Cada compra en la tienda oficial de Rotoplas y cada suscripción a bebbia aporta un peso al financiamiento de la tecnología, vinculando el consumo cotidiano con obras para niñas, niños y jóvenes.
Después de casi tres años de operación, Rotogotas de Ayuda intenta consolidarse mediante alianzas entre empresas, organizaciones y comunidades. Su principal desafío será demostrar que los proyectos mantienen beneficios duraderos, con sistemas funcionales, seguimiento y participación local. El impacto, por tanto, no depende solo de instalar equipos, sino de convertirlos en herramientas permanentes para gestionar un recurso cada vez más escaso.
