Rusia importó en junio 141.000 toneladas de gasolina desde Bielorrusia, un volumen 2,4 veces superior al de mayo y 141 veces mayor que las 1.000 toneladas registradas en junio de 2025. Este flujo récord responde directamente a la escasez provocada por ataques ucranianos a refinerías y nodos logísticos rusos, que han reducido la oferta interna en un momento de alto consumo estival.
Bielorrusia ha desviado hacia Rusia exportaciones originalmente destinadas a Asia Central, priorizando el mercado vecino ante la urgencia declarada por Moscú. Aunque esta medida alivia parcialmente la presión, los analistas consideran insuficiente el volumen para cubrir la demanda diaria de 110.000 toneladas que Rusia registra en verano.

Impacto regional y respuesta oficial
El Kremlin mantiene que la crisis obedece a un repunte de la demanda y no a los ataques, aunque ha iniciado negociaciones para importar combustible desde India. La dependencia de Kirguistán, que obtiene el 90 % de su gasolina de Rusia, evidencia cómo la disrupción se propaga a los países vecinos y obliga a Bielorrusia a redistribuir sus limitadas exportaciones anuales de 1,8-2 millones de toneladas.
Ejercicios navales con China
Paralelamente, Rusia y China iniciaron este lunes las maniobras “Joint Sea-2026” frente a Qingdao, con participación de destructores, fragatas y submarinos. El ejercicio, que incluye defensa aérea y ataques a superficie, refuerza la cooperación militar bilateral en un contexto de creciente aislamiento de Moscú y demuestra la capacidad de ambos países para sostener operaciones conjuntas pese a la presión occidental.
