Tres años después de su detención en Tailandia, Daniel Sancho sigue recluido en la prisión de máxima seguridad de Surat Thani con una condena a cadena perpetua por el asesinato y descuartizamiento de Edwin Arrieta. La defensa mantiene activo un recurso de apelación que cuestiona la premeditación, aunque el proceso judicial avanza lentamente y sin resolución inmediata.
Escenario de traslado a largo plazo
El abogado de la familia Arrieta, Juango Ospina, estima que cualquier retorno de Sancho a España dependería de acuerdos bilaterales y requeriría entre 10 y 15 años. Esta posibilidad no altera la firmeza de la condena actual ni elimina la obligación de cumplirla bajo supervisión tailandesa antes de cualquier traslado.

El caso mantiene dos frentes abiertos: la apelación contra la sentencia y el debate sobre cooperación judicial internacional. Tailandia y España carecen de un mecanismo automático de traslado de presos, por lo que cualquier decisión exigirá negociaciones diplomáticas y garantías de cumplimiento de la pena restante.
Persistencia de la condena y atención mediática
La familia de la víctima insiste en que la sentencia se mantenga intacta. Mientras tanto, el expediente continúa bajo seguimiento internacional debido al perfil del condenado y la gravedad del crimen cometido en Koh Phangan en 2023. Hasta ahora, lo único confirmado es que Sancho permanecerá en Tailandia durante los próximos años.
