El Servicio de Administración Tributaria analiza extender al próximo año el programa de regularización de adeudos fiscales, luego de reportar una recuperación de 6 mil 436 millones de pesos a través de ese esquema. La posibilidad de mantenerlo en 2027 se abre en un contexto en el que la autoridad tributaria sostiene que la medida ha mostrado resultados superiores a los esperados y ha ampliado su alcance entre contribuyentes con créditos pendientes.
Durante una conferencia de prensa, funcionarios del organismo señalaron que el programa permite a personas físicas y morales reducir prácticamente al 100% recargos, multas y gastos de ejecución, siempre que regularicen su situación fiscal bajo las condiciones previstas. Esa combinación de alivio financiero y recuperación efectiva para el erario ha sido, de acuerdo con el SAT, la principal razón para valorar su continuidad.

El titular de la Administración Desconcentrada de Recaudación 3 de las oficinas del SAT en Viaducto, en la Ciudad de México, afirmó que “el programa es exitoso” y que las cifras lo respaldan. Añadió que el universo de contribuyentes interesados creció respecto al año anterior, un dato que, a juicio del funcionario, refuerza la conveniencia de ampliar la vigencia del mecanismo.
La propuesta aún depende de un análisis interno y, en su caso, de su eventual incorporación a la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para 2027, que deberá ser revisada por el Congreso de la Unión. El mismo funcionario sostuvo que el rango actual de ingresos para acceder al beneficio, de 35 millones a 300 millones de pesos, ha dado señales positivas, aunque evitó anticipar si ese límite se modificará para el próximo ejercicio fiscal.
En otra intervención, Alan Vázquez Armenta, administrador de la oficina Desconcentrada de Recaudación 1 del SAT en Bahía de Santa Bárbara, explicó que el esquema ha permitido recuperar 6 mil 436 millones de pesos para la hacienda pública y reducir 6 mil 134 millones de pesos mediante estímulos por multas, recargos y gastos de ejecución. En total, precisó, 38 mil 399 contribuyentes se beneficiaron del programa, de los cuales 11 mil 404 fueron empresas y 26 mil 955 personas físicas.
Los resultados muestran una distribución relevante entre sectores. En el caso de las empresas, el estímulo aplicado ascendió a 4 mil 246 millones de pesos, con una recuperación de 4 mil 452 millones. Entre las personas físicas, el apoyo por regularización fue de mil 888 millones de pesos y el monto recuperado llegó a mil 984 millones. El SAT interpreta esa relación como una señal de que el incentivo funciona tanto para ampliar el cumplimiento como para aumentar la recaudación efectiva.
Erick Arturo Mendoza, administrador de la oficina Desconcentrada de Recaudación 3 en el Oriente de la Ciudad de México, detalló que 4 mil 076 millones de pesos correspondieron al impuesto sobre la renta, 2 mil 100 millones al IVA, 82 millones al impuesto al comercio exterior y 166 millones a otros conceptos. La composición del ingreso recuperado sugiere que el programa no se limitó a adeudos menores, sino que incidió en obligaciones tributarias de mayor peso para la recaudación federal.
El funcionario llamó a los contribuyentes que aún no se han adherido a aprovechar el esquema antes de su vencimiento, previsto para el 31 de octubre de 2026, ya sea mediante el portal institucional o de forma presencial. Aunque el SAT no ha confirmado una ampliación, el balance presentado públicamente deja ver que la regularización de adeudos se ha convertido en una herramienta útil para ambas partes: ofrece una salida menos costosa a los contribuyentes morosos y, al mismo tiempo, fortalece la recaudación en un entorno donde la autoridad busca combinar cobro efectivo con facilidades de cumplimiento.
