La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó un paquete de medidas para atender demandas de la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca, después de una reunión de casi tres horas en Palacio Nacional. El acuerdo contempla 800 millones de pesos para renivelaciones, recategorizaciones y otros trámites administrativos, además de mil 300 nuevas plazas docentes que deberán estar activas el 1 de septiembre.

Recursos bajo control administrativo
Sheinbaum aclaró que el dinero no será entregado directamente al SNTE ni a la CNTE, sino destinado a los trabajadores mediante procedimientos del gobierno. La explicación busca marcar una diferencia entre financiar a una organización sindical y resolver necesidades laborales específicas. Sin embargo, la mandataria no precisó si los 800 millones son adicionales a una suma similar acordada en junio, cuando la Coordinadora levantó un plantón indefinido en la capital.
En materia educativa, el gobierno federal ratificó la continuidad de los apoyos para útiles y uniformes, junto con las becas Rita Cetina, Benito Juárez y Jóvenes Escribiendo el Futuro. En Oaxaca, estos programas alcanzan a estudiantes de secundaria, primaria, educación media superior y superior, con una inversión conjunta superior a 6 mil 300 millones de pesos. El alcance financiero muestra que la negociación trasciende las plazas docentes y se conecta con la política social educativa de la entidad.
El cumplimiento de los acuerdos enfrentará además una diferencia sobre el inicio del ciclo escolar. Mientras el gobierno federal prevé el regreso a clases el 1 de septiembre, la Sección 22 anunció un calendario alternativo con inicio el 25 de agosto. Su dirigente, Yenni Araceli Pérez Martínez, advirtió que el magisterio volverá a movilizarse si las promesas no se concretan y sostuvo que la protesta prevalece sobre cualquier acuerdo. La advertencia mantiene abierta la posibilidad de nuevas tensiones pese al entendimiento alcanzado.
