Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que una presunta intervención de autoridades estadounidenses en el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada generó un conflicto interno dentro del cártel de Sinaloa y provocó el aumento de la violencia en esa entidad. Durante su conferencia matutina del 10 de julio, la mandataria presentó evidencias circunstanciales que, según ella, indican una coordinación entre funcionarios de Estados Unidos y miembros de la propia organización criminal para llevar a Zambada a territorio estadounidense sin previo aviso al gobierno mexicano.
Versión oficial y contradicciones señaladas
Sheinbaum destacó que la versión difundida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos presenta al menos una contradicción relevante. Según esa versión, Zambada y Joaquín Guzmán López llegaron de manera fortuita a un aeródromo cercano a la frontera. La presidenta consideró improbable esa explicación y señaló que el operativo requirió planificación previa y participación activa de agencias estadounidenses. Afirmó que, de haberse compartido la información con México, las autoridades locales habrían podido realizar la detención en territorio nacional y evitar la fractura interna que ahora se observa.
La mandataria insistió en que los acuerdos entre el Departamento de Justicia y un sector del cártel, sin conocimiento del Estado mexicano, constituyeron un acto de traición interna que desató represalias y enfrentamientos entre facciones rivales. Estos choques, según datos preliminares de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, han dejado decenas de personas fallecidas en Culiacán y zonas aledañas desde finales de junio.

Reclamo de coordinación bilateral
Frente a estos hechos, Sheinbaum reiteró la necesidad de establecer mecanismos claros de colaboración entre ambos gobiernos. Propuso que cualquier operación que involucre a líderes criminales sea notificada previamente a las autoridades mexicanas y se ejecute de manera conjunta cuando sea posible. La presidenta subrayó que la coordinación debe incluir a los 32 gobernadores sin importar su afiliación partidista, a fin de evitar que el tema se politice y se garantice una respuesta institucional uniforme.
Funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores confirmaron que ya se han enviado notas diplomáticas a Washington solicitando información detallada sobre el operativo. Hasta el momento, la respuesta estadounidense se ha limitado a reiterar que el arresto de Zambada se realizó con base en una orden judicial vigente y que no se vulneró la soberanía mexicana.
Impacto en la seguridad regional
Especialistas en seguridad consultados por este medio coincidieron en que la detención de Zambada representa un punto de inflexión en la estructura del cártel de Sinaloa. La ausencia de una figura de alto nivel como “El Mayo”, quien durante décadas actuó como mediador entre facciones, ha dejado un vacío de poder que distintas células buscan ocupar. Esta dinámica explica el incremento de ataques a instalaciones policiales y enfrentamientos entre grupos armados registrados en los últimos días.
Autoridades estatales reportaron el reforzamiento de operativos en carreteras y zonas urbanas de Culiacán, Guasave y Los Mochis. El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sostuvo reuniones con mandos militares y de la Guardia Nacional para evaluar el despliegue de recursos adicionales. Hasta ahora, el gobierno federal no ha decretado la presencia de la Sedena en labores de seguridad pública más allá de las ya existentes.
Reacciones de organizaciones y expertos
Organismos de derechos humanos expresaron preocupación por el posible aumento de desplazados internos y por la falta de información oficial sobre las víctimas civiles. Colectivos de familiares de desaparecidos pidieron que cualquier investigación sobre los hechos recientes incluya la participación de instancias internacionales para garantizar transparencia.
Analistas consultados señalaron que el episodio reaviva el debate sobre la efectividad de las estrategias de cooperación bilateral en materia de seguridad. Mientras algunos consideran que la captura de Zambada debilita la capacidad operativa del cártel, otros advierten que la forma en que se llevó a cabo podría generar costos en términos de soberanía y estabilidad regional a mediano plazo.
La presidenta Sheinbaum reiteró que México mantendrá su postura de rechazo a cualquier acuerdo unilateral con grupos criminales y exigió que las agencias estadounidenses compartan información de manera oportuna. El gobierno federal anunció que dará seguimiento al caso a través de los canales diplomáticos establecidos y que se informará a la opinión pública sobre los avances en la investigación de los hechos que originaron la actual ola de violencia en Sinaloa.
