Morena enfrenta renovación de 17 gubernaturas y la Cámara de Diputados. Claudia Sheinbaum ha optado por una conducción centralizada para evitar fracturas internas antes de esos comicios.
La presidenta designó a Ariadna Montiel como operadora principal. Su tarea consiste en resolver tensiones derivadas de aspiraciones personales, como la de Saúl Monreal, a quien se le asignó la candidatura por Fresnillo, Zacatecas, a cambio de lealtad.

La misma lógica se aplicó a Félix Salgado Macedonio, quien aceptó coordinar la campaña del candidato que gane la encuesta en Guerrero. Estos movimientos buscan neutralizar el nepotismo y mantener cohesión sin revivir disputas de 2018.
El método reproduce la estrategia de López Obrador con las corcholatas, pero ahora bajo supervisión directa de Sheinbaum. El objetivo es preservar la ventaja numérica del partido en las entidades y garantizar que las políticas públicas sigan alineadas con la 4T.
