El anuncio de descuentos de hasta 60% para regularizar adeudos de agua por parte de SIMAS Torreón responde a una acumulación prolongada de cartera vencida que afecta la operación diaria del organismo. En la región de La Laguna, donde el acuífero principal enfrenta extracciones superiores a su recarga natural desde hace más de tres décadas, los impagos recurrentes han limitado la capacidad de mantener y renovar redes que datan en gran parte de los años setenta y ochenta.
Históricamente, los organismos operadores municipales en el norte de México han enfrentado tensiones entre la necesidad de cubrir costos operativos y la presión social para mantener tarifas accesibles. En Torreón, los cortes de servicio por falta de pago se volvieron frecuentes entre 2018 y 2023, generando protestas vecinales y demandas ante instancias estatales. El programa actual busca revertir esa dinámica sin repetir los esquemas de condonación masiva aplicados en administraciones anteriores, que terminaron por erosionar la cultura de pago.

Orígenes de la cartera vencida
La cartera vencida de SIMAS Torreón supera los 400 millones de pesos, según cifras internas del organismo. Este monto se explica por una combinación de factores: tarifas que no siempre reflejan el costo real del servicio, irregularidades en la facturación durante periodos de transición administrativa y la presencia de usuarios que acumularon deudas durante la pandemia sin mecanismos de reestructuración accesibles. Estudios de la Comisión Nacional del Agua indican que en zonas urbanas del norte del país el índice de cartera vencida promedio ronda el 25%, pero en algunos municipios de Coahuila ha llegado a superar el 35% en los últimos cinco años.
Al restringir el beneficio a quienes no hayan recibido condonaciones previas, el programa intenta evitar el efecto de “reincidencia” observado en esquemas similares implementados en Saltillo entre 2019 y 2021. Allí, usuarios que accedieron a descuentos volvieron a acumular adeudos en menos de 18 meses, lo que obligó al organismo local a endurecer criterios de elegibilidad.
Efectos esperados en la infraestructura
Los recursos que se recauden permitirán atender fugas que actualmente representan cerca del 32% del agua extraída, según reportes técnicos del propio SIMAS. Cada punto porcentual de reducción en fugas equivale, aproximadamente, a 1.2 millones de metros cúbicos anuales que podrían destinarse a zonas con suministro intermitente. En colonias del poniente de Torreón, donde la presión promedio baja a menos de 0.8 kg/cm² durante el verano, la reposición de tramos de tubería de asbesto-cemento de más de 40 años de antigüedad depende directamente de estos ingresos extraordinarios.
La experiencia de Aguas de Saltillo entre 2020 y 2023 muestra que programas de regularización bien focalizados pueden aumentar la recaudación entre 18% y 22% durante el primer año posterior a su aplicación. Ese incremento permitió financiar la sustitución de 47 kilómetros de red, reduciendo el tiempo promedio de interrupción del servicio de 14 a 9 horas semanales en sectores intervenidos.
Impacto social y equidad
El diseño del programa prioriza a usuarios que cumplen los supuestos normativos y excluye a quienes ya recibieron beneficios similares. Esta medida busca equilibrar la necesidad de aliviar la carga de familias con ingresos limitados y la obligación de mantener disciplina financiera. En la práctica, los descuentos proporcionales según tipo de servicio (doméstico, comercial o industrial) tienden a favorecer más a cuentas residenciales de bajo consumo, que representan el 78% de los usuarios morosos registrados.
Sin embargo, persiste el riesgo de que sectores de mayores ingresos utilicen mecanismos de elusión, como la fragmentación de predios o el uso de domicilios alternos, para acceder al beneficio. Organismos reguladores estatales han detectado estos patrones en al menos tres municipios de Coahuila durante los últimos seis años, lo que obliga a reforzar la verificación documental en los módulos de atención.
Perspectivas de largo plazo
Si el programa logra sanear al menos el 40% de la cartera vencida actual, SIMAS Torreón podría destinar recursos adicionales a proyectos de medición individualizada y modernización de macromedidores. Estas acciones reducirían la dependencia de subsidios estatales y mejorarían la capacidad de respuesta ante sequías prolongadas, cada vez más frecuentes en la cuenca del río Nazas.
El verdadero indicador de éxito no será solo el monto recaudado en los próximos seis meses, sino la evolución de la cartera vencida durante los tres años siguientes. Experiencias internacionales en ciudades con condiciones hídricas similares, como Tucson en Arizona o Murcia en España, demuestran que la combinación de incentivos puntuales con sistemas de cobro más estrictos y comunicación transparente genera cambios sostenibles en el comportamiento de pago. De lo contrario, el ciclo de acumulación de deudas y recortes de servicio se repetirá, debilitando la viabilidad financiera del organismo y, con ello, la calidad del suministro para toda la población.
