Singapur encabeza pasaportes 2026

Los Ángeles. La movilidad internacional volvió a quedar reflejada en el Índice de Poder de Pasaportes de Henley & Partners, que en su edición de 2026 coloca a Singapur en el primer lugar mundial. El documento asiático permite el ingreso sin visa a 192 destinos, una ventaja que resume el valor práctico de un pasaporte en un contexto de fronteras más selectivas, requisitos migratorios cambiantes y competencia entre países por ampliar sus acuerdos de acceso.

Japón, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos comparten el segundo escalón, con 188 destinos cada uno. La concentración de los cuatro primeros lugares en países asiáticos confirma una tendencia que ya se venía observando en ediciones previas: el liderazgo en libertad de viaje se ha desplazado hacia economías con redes diplomáticas amplias, alta credibilidad documental y estrategias sostenidas de negociación bilateral.

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El lugar de México en la tabla

México ocupa el puesto 22 del ranking, con acceso sin visa a 156 países. La posición lo sitúa en una franja intermedia-alta, aunque todavía por debajo de los principales emisores globales de pasaportes. En América del Norte, Canadá alcanza 183 destinos y Estados Unidos 180, una diferencia que muestra que la fortaleza documental no depende solo del tamaño económico o del peso geopolítico, sino de una combinación de política exterior, historial migratorio y capacidad de negociación con otras jurisdicciones.

El índice mide cuántos destinos pueden visitarse sin solicitar una visa antes del viaje, por lo que funciona como un termómetro de la apertura internacional efectiva. No evalúa el acceso por llegada, la facilidad del trámite ni el tiempo de estancia permitido en cada país, pero sí ofrece una fotografía útil de las restricciones previas que enfrenta un viajero. En ese sentido, el ranking refleja tanto el valor del documento como las relaciones políticas que lo respaldan.

Qué cambió en una década

La evolución de Singapur ilustra con claridad ese proceso. En 2016, su pasaporte permitía entrar sin visa a 173 destinos; diez años después, la cifra sube a 192, un avance de 19 destinos que consolida una trayectoria ascendente y relativamente estable. Emiratos Árabes Unidos muestra un salto todavía más marcado en el largo plazo: Henley & Partners sostiene que el país añadió 153 destinos en los últimos 20 años, uno de los mayores progresos registrados en el índice.

Ese tipo de ascensos no suele producirse de forma espontánea. Responde a una política acumulativa de apertura, acuerdos recíprocos y fortalecimiento de la confianza internacional en los sistemas de control fronterizo. En la práctica, un pasaporte más poderoso reduce tiempos, costos y fricciones para turistas, empresarios, estudiantes y trabajadores móviles, y también amplía la capacidad de inserción global de un país más allá de sus indicadores económicos tradicionales.

Europa mantiene presencia alta

Fuera de Asia, Noruega ocupa el quinto sitio con acceso a 186 destinos y Suiza aparece en el sexto con 185. El promedio de los países de la Unión Europea y del Reino Unido llega a 184 destinos, una cifra elevada pero ya por debajo de los líderes del ranking. La comparación sugiere que Europa mantiene una posición sólida, aunque sin monopolizar la parte alta de la clasificación como ocurría en otras etapas del mapa migratorio internacional.

El orden de 2026 confirma que el pasaporte se ha convertido en un instrumento de poder blando medible. Quien posee mayor acceso sin visa no solo gana comodidad en los traslados, sino también margen para conectar negocios, turismo, educación y diplomacia. En un escenario de controles más finos y reglas más fragmentadas, el ranking de Henley & Partners ofrece una lectura concreta de esa desigualdad: moverse sigue siendo, para muchos ciudadanos, un privilegio distribuido de forma muy distinta según el país de origen.

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