Un sismo de magnitud 7.2 sacudió este jueves 20 de agosto el sur de Perú, con epicentro en la región de Ayacucho, informó el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El movimiento ocurrió a las 13:00:16 horas y fue localizado a 35 kilómetros al norte de Coracora, capital de la provincia de Parinacochas, a una profundidad de 108 kilómetros.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México señaló que se mantiene atenta a la situación mediante la Embajada de México en Perú. La representación diplomática mantiene comunicación con autoridades locales y con la comunidad mexicana residente o de visita en el país, para activar asistencia consular si las condiciones lo requieren.

El movimiento se percibió en varias regiones
De acuerdo con el IGP, la intensidad máxima en Coracora fue de III-IV en la escala de Mercalli, un nivel que puede ser claramente percibido por la población y provocar movimiento de objetos ligeros, pero que no implica necesariamente daños estructurales generalizados. Reportes iniciales indicaron que el sismo también fue sentido en zonas de Ica y Arequipa.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) difundió una estimación distinta: magnitud 6.7, con epicentro a unos 38 kilómetros al noroeste de Upahuacho y una profundidad aproximada de 66 kilómetros. Las discrepancias entre los primeros cálculos de organismos sismológicos son habituales, pues cada institución emplea redes de sensores, modelos de propagación de ondas y procedimientos de actualización propios.
La diferencia en la profundidad estimada resulta relevante para la evaluación preliminar del impacto. En términos generales, un evento profundo puede sentirse en una zona amplia, aunque la energía llegue con menor intensidad destructiva a la superficie que un sismo de magnitud similar y menor profundidad. La valoración definitiva, sin embargo, depende de las inspecciones locales, la calidad de las construcciones y las condiciones del terreno.
Sin víctimas confirmadas en los primeros reportes
Hasta las primeras horas posteriores al movimiento, las autoridades peruanas no reportaban personas fallecidas ni lesionadas. El alcalde de Parinacochas y funcionarios de Defensa Civil indicaron que no tenían conocimiento inmediato de incidentes graves, mientras continuaban las verificaciones en comunidades y vías cercanas al área epicentral.
Medios locales informaron sobre desprendimientos de rocas y posibles afectaciones menores en algunas viviendas. Estas incidencias permanecían bajo evaluación oficial. En emergencias de esta naturaleza, los balances iniciales pueden modificarse a medida que brigadas de Protección Civil acceden a localidades rurales o revisan infraestructura vial, escolar, sanitaria y habitacional.
Parinacochas enfrenta además una vulnerabilidad previa por eventos meteorológicos. Durante febrero, lluvias intensas causaron daños en viviendas y caminos vecinales de Coracora, y un huaico afectó infraestructura de transporte. Esa situación obliga a distinguir entre daños recientes y afectaciones acumuladas, así como a revisar si el sismo agravó condiciones ya deterioradas por las precipitaciones.
Marina descarta riesgo de tsunami
La Marina de Guerra del Perú descartó una amenaza de tsunami para el litoral peruano. El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis mantiene la evaluación técnica de este tipo de riesgos, que depende no sólo de la magnitud, sino también de la ubicación del epicentro, la profundidad y el tipo de desplazamiento geológico ocurrido.
El epicentro fue localizado en una zona interior de Ayacucho, lejos de la costa, un factor que reduce la posibilidad de un fenómeno oceánico asociado. No obstante, la ausencia de alerta de tsunami no elimina la necesidad de atender recomendaciones locales frente a posibles réplicas, especialmente en áreas con laderas inestables o carreteras susceptibles a deslizamientos.
Embajada mexicana difunde contacto de emergencia
La SRE puso a disposición el número de emergencia de la Embajada de México en Perú: +51 987 569 404. La dependencia recomendó a los mexicanos que se encuentren en territorio peruano seguir las indicaciones de las autoridades locales, informar a familiares sobre su situación y utilizar canales institucionales para solicitar apoyo.
La respuesta consular tiene un papel preventivo en las primeras horas de una emergencia: permite identificar a personas que puedan requerir orientación, conocer restricciones de movilidad y coordinar eventuales medidas de protección. En este caso, la falta de daños graves confirmados mantiene la atención diplomática en una fase de monitoreo, sin que se haya informado de una evacuación o activación extraordinaria para ciudadanos mexicanos.
Perú se encuentra dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja de alta actividad sísmica y volcánica vinculada a la interacción de placas tectónicas. El IGP recordó que los terremotos no pueden predecirse y pidió evitar la difusión de información no confirmada en redes sociales. Las autoridades continuarán evaluando las zonas afectadas y actualizando los reportes conforme se consoliden los datos sobre réplicas, daños y necesidades de atención.
