São Paulo, 5 ago (EFE).- Smart Fit, la mayor cadena de gimnasios de América Latina y la cuarta más grande del mundo, obtuvo un beneficio neto recurrente de 411 millones de reales (unos 80 millones de dólares) durante el primer semestre del año, lo que representa un aumento del 24 % frente al mismo periodo de 2025. El resultado refleja el avance de la expansión internacional de la compañía brasileña y la contribución de los establecimientos abiertos en los últimos años.
Según el balance divulgado este miércoles, los ingresos netos alcanzaron 4.279 millones de reales (cerca de 835 millones de dólares), un 23 % más que en el primer semestre del año pasado. El resultado bruto de explotación, medido por el indicador EBITDA, ascendió a 1.383 millones de reales (aproximadamente 270 millones de dólares), con un crecimiento interanual del 26 %.

Más locales y una base de clientes en expansión
Smart Fit cerró junio con 2.170 gimnasios en 16 países, un 19 % más que en junio de 2025. La empresa informó también de que su base de clientes llegó a 5,6 millones de usuarios, un incremento del 8 % interanual, después de sumar aproximadamente 431.000 personas en los doce meses anteriores.
La evolución de los ingresos y del EBITDA fue superior al crecimiento de la cartera de clientes. Esa diferencia sugiere que el aumento de la escala, la incorporación progresiva de nuevos gimnasios y la maduración de las unidades inauguradas recientemente están teniendo un efecto relevante sobre la rentabilidad operativa. La compañía atribuyó expresamente el desempeño a la expansión de la red y al proceso de maduración de sus establecimientos.
El ritmo de crecimiento no fue uniforme entre los mercados. En el último año, la red de Smart Fit aumentó un 20 % en Brasil, su principal mercado; un 21 % en México, el segundo; y un 18 % en el conjunto de los demás países donde opera. Estas cifras muestran que la estrategia no depende únicamente de la apertura de unidades en su país de origen, sino de una presencia regional cada vez más amplia.
Brasil y México concentran el impulso regional
La empresa está presente en quince países latinoamericanos y asegura ser líder en los cinco mayores mercados en los que opera: Brasil, México, Colombia, Chile y Perú. En el balance, sin embargo, contabilizó gimnasios en 16 países, una diferencia que puede responder a la distinción entre los mercados latinoamericanos principales y el total de territorios con establecimientos. La compañía no detalló en el comunicado la distribución completa de sus unidades por país.
Brasil continúa siendo el centro de gravedad del grupo por tamaño de mercado y número de locales, mientras que México aparece como el principal motor de expansión relativa. El crecimiento registrado en ambos países, combinado con el avance en el resto de la región, permite a Smart Fit diversificar sus fuentes de ingresos y reducir la dependencia de las condiciones económicas de un solo mercado.
La expansión también plantea retos operativos. La apertura acelerada de gimnasios exige inversiones, capacidad de gestión y un periodo de ocupación suficiente para que cada unidad alcance su potencial. Por ello, el aumento del EBITDA y del beneficio recurrente resulta especialmente significativo para la empresa: indica que el crecimiento de la red no se ha traducido únicamente en mayores ventas, sino también en una mejora de la generación operativa de recursos durante el semestre.

Una meta de hasta 350 aperturas para este año
Con los resultados acumulados, Smart Fit mantiene su previsión de inaugurar entre 330 y 350 gimnasios durante el año. El 80 % de las nuevas unidades será operado directamente por la compañía, mientras que el 20 % restante corresponderá a franquicias. Esa combinación permite ampliar la cobertura con distintos niveles de inversión y exposición operativa.
El predominio de los locales propios puede favorecer un mayor control sobre la experiencia del cliente, los precios y la ejecución comercial, aunque también requiere más capital y capacidad para administrar la expansión. Las franquicias, por su parte, pueden acelerar la llegada a nuevos mercados y distribuir parte de los costes y riesgos con socios locales. El equilibrio entre ambos modelos será determinante para sostener el crecimiento sin deteriorar los márgenes.
La meta anual implica mantener un ritmo elevado de aperturas después de haber terminado el primer semestre con 2.170 gimnasios. Para cumplirla, la empresa deberá combinar nuevas inauguraciones con la consolidación de los locales recientes, de modo que el aumento de la red siga acompañado por una evolución favorable de clientes, ingresos y rentabilidad.
Los datos divulgados no incluyen un desglose detallado de los resultados por país ni una actualización sobre posibles cambios en los precios de las membresías. Por ahora, el balance presenta una compañía que continúa creciendo en escala, con una base de usuarios al alza y una mejora del beneficio recurrente superior al incremento de clientes. El desempeño del segundo semestre permitirá comprobar si esa expansión mantiene el mismo ritmo y si la maduración de las nuevas unidades sigue compensando las exigencias financieras de la estrategia.
